Portada, Sevilla

Vaquero impresiona con un colosal juego de sombras en el Cartel del Junio Eucaristíco

La obra, que ha tenido una maravillosa acogida, se ha presentado en el Ateneo

El fascinante pintor Fernando Vaquero acaba de deleitar una vez más a Sevilla con el cartel del Junio Eucaristíco que acaba de presentar en el Excelentísimo Ateneo de Sevilla.

El acto, en el que se han congregado personalidades del arte, la cultura sacra y las cofradías sevillanas, ha estado presidido por el Presidente del Ateneo, Emilio Moja Malavé; el Presidente del Consejo de Hermandades, Francisco Vélez de Luna; el Delegado de Hermandades Sacramentales del consejo, Ernesto Martín Fernández; y el cartelista, Fernando Vaquero Valero.

Cartel de Fernando Vaquero para anunciar el Junio Eucaristíco en Sevilla.

Había mucho interés por conocer este sensacional óleo sobre lienzo, dada la calidad de la obra de su autor; y el auditorio respondió con un gran aplauso tras el descubrimiento, complacidos ante la maravilla que estaban presenciando.

La obra tiene unas medidas de 116 x 89 centímetros, y representa la fastuosa capilla Sacramental de Santa Catalina a través de un sorprendente juego de luces y sombras.

Momento de la presentación del cartel. Foto: Consejo de Hermandades y Cofradías.

El propio Fernando Vaquero ha indicado en su exposición que en este trabajo ha querido dirigir su mirada “hacia dos de los valores que mas llaman la atención de las hermandades sacramentales: por un lado su acentuado carácter espiritual y por otro su inexcusable valor patrimonial”.

Y para este importante cometido ha escogido la Capilla Sacramental de Santa Catalina eucarísticas más bellas que atesora nuestra ciudad (…) Y una apoteósica “gruta artificial” en la que la pintura, la arquitectura, la talla, las yeserías, los dorados e incluso los espejos se dan la mano para conformar uno de los espacios barrocos mas espectaculares de la ciudad”.

Asimismo, el autor destaca «el asombroso juego de luces que se produce en su interior, las proporciones arquitectónicas y la rebosante simbología eucarística que llena toda esta estancia hace que el fiel que la visita sienta allí ese arrobamiento espiritual de estar ante la presencia real de Dios a través de la Eucaristía”.

Seguidamente, Vaquero ha hecho alusión a una técnica barroca que se auna tanto en su obra como en la propia Capilla Sacramental, como es “El rompimiento de Gloria o la representación de un espacio metafísico que conecta lo terrenal con lo sublime”.

En referencia a este recurso en el cartel, decía Vaquero en su alocución que “Lo terrenal se encuentra representado en la parte inferior del cartel, lo he querido pintar con una iluminación muy leve, aun así podemos distinguir perfectamente el maravilloso retablo obra de Felipe Fernández del Castillo y de su sobrino, el gran Benito de Hita y Castillo al que tanto debemos los de San Juan de la Palma”.

Y es en ese marco divino donde el autor dispone las letras del cartel, con un sentido teológico primordial que él mismo aclaraba de esta manera: “Por delante de este retablo parecen flotar en el espacio las letras ‘Junio Eucarístico. Sevilla. 2022’, de las cuales parece emanar una luz muy intensa y particular con la que he querido representar la presencia del Dios Vivo, esto es: El Cuerpo de Cristo”.

Y continuó con ello el cartelista la descripción para hacer una breve travesía histórica de la tradición Sacramental en Sevilla: “Es aquí, en lo terrenal y en espacios como éste donde se inician las procesiones sacramentales : ya sean de impedidos o eucarísticas, de hecho podríamos decir que éstas procesiones son una continuación de la misa la cual continúa en las calles llevando el Cuerpo de Cristo a los hogares de enfermos e impedidos y es también en espacios como éste donde estas procesiones finalizan”; indicaba Vaquero.

“A lo largo de la historia por tanto, añadía el artista, las capillas sacramentales han sido el alfa y el omega, el principio y el final de las procesiones sacramentales , por consiguiente me pareció un lugar lo suficientemente representativo como para anunciar un cartel de Junio Eucarístico”.

Además de esto, seguía indicando el cartelista, “conforme vayamos elevando la mirada la luz de la estancia se va haciendo más y más patente hasta encontrarnos con la cúpula, o lo que es lo mismo la representación de la gloria celeste, plagada de querubines, de símbolos sacramentales como espigas, uvas, corderos eucarísticos, Sagradas Formas, cálices etc así como de los padres de la Iglesia y de los Cuatro Evangelistas”; narraba el excelente pintor.

“Para reforzar esta simbología, precisaba Vaquero después, su arquitecto Leonardo de Figueroa situó inteligentemente tanto en los vanos laterales como en la linterna que corona la cúpula unas vidrieras y cristales de color azul celeste con objeto de que la luz natural que penetrara por ellos adquiriera ese color azulado que junto con multitud de espejitos estratégicamente colocados refuerza aun mas si cabe la sensación de que hemos llegado al mismísimo cielo”.

Finalmente, el autor hacía esta reflexión de este gran cuadro Eucarístico: “En definitiva he pretendido crear un cartel que respire ese carácter espiritual y de recogimiento que caracteriza a nuestras hermandades sacramentales así como poner en valor el rico patrimonio que atesoran y esta capilla de la Hermandad Sacramental de Santa Catalina es buena prueba de ello”.

Culminaban así las palabras de este maestro de los trazos que ha vuelto a enamorar a su ciudad con una creación pictórica llena de unción, belleza, arte, grandiosidad y mucho amor hacia lo que estamos a punto de rendir honores y que es motor de nuestra vida, a Jesús Sacramentado.