En el marco de la política continuada de conservación del patrimonio histórico-artístico, la Junta de Gobierno de la Hermandad del Rocío de Villamanrique de la Condesa ha comunicado la retirada temporal del culto del Simpecado fechado en 1766, una de las piezas más singulares y emblemáticas del ajuar devocional de la corporación rociera.
Una decisión motivada por la preservación patrimonial
Según ha informado el órgano gestor de la Hermandad, la medida responde a la necesidad de garantizar la correcta preservación de la obra, que ha sido trasladada al Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico (IAPH) con el fin de ser sometida a una supervisión y estudio técnico especializado, atendiendo a su relevancia artística, antigüedad y uso continuado.
Una pieza de extraordinario valor artístico y devocional
El Simpecado se localiza habitualmente en la cabecera de la nave lateral izquierda del templo manriqueño, integrado en un retablo barroco de notable calidad. Se trata de un magnífico ejemplar de plata repujada sobre terciopelo rojo, donado en el año 1766 por don Bernardo María Lasso de la Vega, quien acompañó la ofrenda con dos varas de plata que conservan la inscripción original alusiva a su donación y a su condición de alcalde de la Hermandad en aquel año.
Iconografía y atribución pictórica
En su parte central, el Simpecado alberga una destacada pintura de la Virgen, enmarcada por rocallas de plata cincelada, rodeada por una corte de ángeles portadores de símbolos bíblicos. En el extremo inferior se dispone una escena costumbrista del Rocío de la época, un valioso testimonio histórico y devocional que ha sido atribuido al pintor Domingo Martínez, reforzando el interés artístico del conjunto.
Un Simpecado con más de dos siglos de historia viva
Pese a contar con más de doscientos años de antigüedad, este Simpecado continúa siendo el que peregrina anualmente al Rocío, constituyendo un elemento central de la identidad histórica de la filial manriqueña. A lo largo de su dilatada trayectoria ha sido objeto de diversas intervenciones de restauración, destacando las realizadas en 1963 y en 1986, esta última costeada por Diego Gallego Jurado, actuaciones que han permitido su conservación y uso continuado.
Sustitución temporal en la parroquia
Mientras se desarrollan los trabajos de estudio y evaluación técnica, la Hermandad ha comunicado que será el Simpecado realizado en 1999 el que ocupe su lugar en la parroquia de Santa María Magdalena, asegurando así la continuidad del culto y la presencia simbólica de la corporación en su sede canónica durante el periodo de ausencia de la pieza histórica.





