Córdoba, Universo Cofrade, 💚 El Rincón de la Memoria

De la Virgen de Allá a la Virgen de Acá

La señalada fecha del 15 de agosto, como cada año, parece ser capaz de hacer viajar a la Córdoba Cofrade en el tiempo de la mano de la enternecedora Virgen del Tránsito del Alcázar Viejo que, en su sueño, no deja de recordarnos la incesante devoción de un barrio que, cariñosamente, la rebautizó para popularizar a la imagen en la ciudad como “la Virgen de Acá”. Dicho apelativo le fue asignado por sus devotos con el objetivo de distinguirla de otra talla de igual advocación conservada en la Iglesia del Convento de San Agustín que, en San Basilio y a su vez, fue llamada “la Virgen de Allá”.

Esta segunda imagen del período barroco, que mucho tiempo atrás fuese entregada a los agustinos, volvió a ser de nuevo expuesta en San Agustín en el año 2013 tras largos años de discreta ausencia y, con cuyo regreso, hacía tomar consciencia al pueblo cordobés de su presencia y relevancia en el pasado, pues como prueba del fervor que le era profesado, la Virgen de Allá llegó incluso a contar con su propia cofradía, de notable influencia y dinamismo en el lejano siglo XVIII.

Sin embargo, actualmente la entrañable Virgen del Tránsito de San Agustín – a diferencia de la Virgen de Acá – permanece desde su reposición al culto en la misma ubicación que el fuese adjudicada antiguamente, como un tímido recuerdo de la devoción del emblemático barrio cordobés.

No obstante – y de forma similar a cómo ocurriese con la Virgen de los Remedios de San Lorenzo y la de San Pedro, procedente de la Iglesia de la Magdalena – la Virgen de Acá – talla de autoría desconocida, en ocasiones atribuida al insigne Gómez de Sandoval y fechada en los siglos XVII o XVIII, dependiendo de las fuentes – corrió distinta suerte, logrando mantener su lugar privilegiado entre las Glorias cordobesas y, con ello, el fervor de los vecinos del Alcázar Viejo que se desatase hace, aproximadamente, 300 años:

El abad Basilio Juan Agustín Borrego (1699-1766) fomentó las devociones a la Virgen del Tránsito – la “Virgen de Acá” –, y a Nuestro Padre Jesús de la Pasión, nazareno anónimo del XVII, una de las imágenes claves de la Semana Santa cordobesa. Ambas siguen en el templo, centrando la devoción del barrio. Para unos historiadores, la talla de la Virgen procede de final del XVII, donada por los marqueses de Benamejí, mientras que para otros es de principio del XIX. Se sabe que ya en 1875, el barrio organizada solemne triduo y procesión el 15 de agosto, con su inconfundible aroma a nardos […]. Juan José Primo Jurado. 2011. Iglesias de Córdoba.

Como prueba de los mencionados preparativos y celebraciones – cuyos orígenes se remontan al siglo XIX – encontramos la estampa que acompaña este artículo – y en la que, asimismo, se puede apreciar a Nuestra Señora del Tránsito expuesta en besapiés en el interior de la Parroquia de Nuestra Señora de la Paz – impresa en el año 1952 y a través de la que se anunciaba el triduo dedicado a la Santísima Virgen durante los días 12, 13 y 14 de agosto para culminar el día 15 con la Solemne Función matinal y la tradicional procesión alrededor del barrio de San Basilio, a la cual estaban “llamadas las autoridades” así como los vecinos, la cual se llevaría a término al finalizar el pertinente besapiés.

Aproximándose las fiestas de la Asunción de María Santísima de los Cielos, nuestra querida “Virgen de Acá”, que tradicionalmente con tanto entusiasmo venimos celebrando, es de esperar que todos en el presente año, tengamos una más intensa devoción hacia nuestra Madre Celestial.

Es menester mirar hacia arriba y no poner nuestro corazón en pequeñeces, que así son las cosas de aquí comparadas con las del cielo pues solo causan desengaños, tras un fugaz destello de alegría y placer; la Providencia Divina ha querido poner en nuestros mismo días un estímulo potentísimo para esta elevación de nuestras miradas y nuestros corazones, definiendo el Romano Pontífice que es el representante Supremo de Cristo en la Tierra, que la Inmaculada Madre de Dios, terminado el curso de su vida en la Tierra, fué llevada en cuerpo y alma a la Gloria Celestial, vencedora del pecado con su Inmaculada Concepción y vencedora de la muerte con su Asunción admirable.

Por eso la Fe en la Asunción de María a los cielos, hará más firme y más práctica la fe en nuestra propia resurrección.

Yo confío en vuestro fervor hacia tan excelsa Madre, que asistais a los cultos de Santa Misa, Comunión, Triduo, Procesión y de un modo especial que le hagáis la Consagración de cuerpo y alma, y que como fieles hijos, pidamos que susciten almas generosas para que ayuden a esta barriada tan necesitada moral y materialmente.

Para los niños y niñas de edad escolar, se organizará durante los mismo días del solemne Triduo, a las siete de la tarde un Triduo Infantil Catequético y al final de cada día se les dará un Vale de asistencia el cual se controlará, para que ¡EL DÍA GRANDE! de la Asunción, después de la Función Solemne, puedan recibir el almuerzo que como premio se les dará.

Y como prueba de Amor, a la Santa Virgen, os ruego que os inscribáis todos en su Hermandad, establecida en esta Iglesia Filial.

 

Suscríbete

Introduce tu correo electrónico para recibir todas las novedades. 


Powered by WordPress Popup