Viste el manto de la Coronación, obra de Esperanza Elena Caro
La Virgen de la Esperanza ya se encuentra en su paso de palio para la procesión extraordinaria del 8 de diciembre con motivo de la clausura del II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular. Viste el manto de la Coronación, obra de Esperanza Elena Caro (1963-64) con diseño de Fernando Marmolejo Camargo, y la saya de las corbatas (1967), bordada también por Esperanza Elena Caro.
Este manto fue confeccionado en el año 1964, con motivo de la Coronación Canónica de la Esperanza Macarena.El diseño de tal obra pertenece a Fernando Marmolejo y su ejecución y bordado a Elena Caro que lo terminó en tiempo récord, siendo una de las obras más “recientes” en la Semana Santa de Sevilla. Se trata de un manto digno de ser llamado obra de arte, primeramente, por la dificultad en las labores de bordado, ya que está bordado en oro, sobre terciopelo verde, aunque dicho color podemos apreciarlo muy poco debido a la gran cantidad de hilos de oro, sedas de colores y la pedrería que dicho manto lleva. En segundo lugar, las dimensiones del manto, juntadas con el juego de bordados y sedas, hacen que sea aún más imponente.
La saya de la Virgen de la Macarena conocida como la “de los corbatines” ha sido presentada en la mañana de hoy tras su restauración en la Basílica de la Macarena. Esta saya fue realizada por el taller de Bordados de Elena Caro en torno al 1964 diseñado por Fernando Marmolejo Camargo




El mundo clásico y el sello de la hermandad
En el conjunto de este espectacular manto, una suerte de jarras marcan los ejes de una obra simétrica y bilateral en la que, a modo de enredadera, se suceden motivos en los que se aprecia la impronta de un orfebre. Fernando Marmolejo ideó un manto con inspiración en el mundo clásico y presencia de capiteles, anillas e incluso ornamentación ‘candelieri’ a modo de candelabros. Todo ello sin restar fuerza al propio sello de la hermandad. «Es ésta una obra muy macarena, con malla, volantes o corbatines, dragones…», detalla el historiador del arte Gabriel Ferreras.
Una blonda perimetral recorre la silueta de la obra, en cuyos motivos decorativos está muy presente la simbología mariana. «Los lirios y azucenas simbolizan la pureza y virginidad de María; las rosas, la fertilidad y la maternidad», expone Ferreras. El bordado recrea también cuernos de la abundancia -«la Virgen como fuente de virtudes y bienes espirituales»- y clavellinas, que «en el mundo flamenco simbolizan la fidelidad y el amor puro».
Igualmente, existen elementos muy característicos de la propia hermandad, como los corbatines, que recuerdan a la saya de los volantes de la Macarena, obra de Victoria Caro, muy popular por la calidad de su ejecución y representativa de la última etapa del regionalismo sevillano.
En lo que respecta a los materiales empleados, los hilos de oro, las sedas de colores y los pequeños cristales o espejuelos recrean el universo ideado por Marmolejo y ejecutado por el taller de Esperanza Elena Caro. «La riqueza material y técnica es impresionante», sostiene la jefa del Área de Tratamiento del IAPH, que subraya también la importancia de que los motivos presenten diferentes volúmenes gracias a las técnicas empleadas.
La obra exhibe igualmente un rico surtido de técnicas de punto, con distintos hilos, que reflejan el alto nivel de su manufactura. Bodoque sobre lentejuelas de escamas, hojilla, setillo, ajedrezado… son algunos ejemplos de ello.





