Opinión, Sendero de Sueños

25 años a tu lado

9 de febrero, hace 25 años… 13 años contaba de vida y me ví envuelta en un dia histórico en mi Hermandad del Rocío.

Recuerdo como los mayores andaban algo tristes los dias anteriores. Y yo también, tengo que reconocerlo. Ese dia de febrero se bendecía el nuevo Simpecado de mi Hermandad.​ Quedaba atrás aquél que al que había acompañado en mi niñez hasta los pies del faro de mi vida. Aquél entorno al cual me reunía con mi gente… Mi familia, mis amigos… Aquél al que contaba mis sueños de niña entre girasoles y pinos. Aquél al que velaba en La Corchuela con mi abuela, mi madre y las mujeres de la Carriola «Las Abuelas». Noches en la candela arrebujaíta bajo la manta. En una silla incómoda. Contemplando como Carmona, Jordi , «El Zorro» y Juanito desnudaban la carreta para vestirla de guapa. Noche de risas… Noche de confesiones… Noches con Ella, en definitiva…

Pero llegó el 9 de febrero. Recuerdo los nervios junto a mis inseparables Rocio, Esther e Isa por cantar en la Santa Iglesia Catedral. ¡Impresionaba! Era un dia histórico y nosotras íbamos a ser una pieza clave.​ Recuerdo mirar el Altar Mayor y verlo. Estaba esplendoroso el nuevo Simoecado. Pensaba si llegaría a verlo como al antiguo. Y sí, claro que sí. ¡Qué orgullo más grande ver mi Simpecao blanco y oro! ¡Qué orgullo verlo pasear en El Rocío!​

Junto a él he vivido mi adolescencia y mi madurez como persona y como cristiana. Lo he buscado en momentos difíciles. En situaciones donde la vida me ha puesto piedras en el camino. Pero también lo he buscado en las alegrías. He visto crecer a mi hermano y elevarlo al cielo a sus plantas un Lunes del Rocío. Lo he visto llorar de emoción por sentirte tan cerca… Me he agarrado a su mástil con mi hija pidiendo para ella un Pentecostés cada dia. Juré estar al servicio de mi Hermandad a sus pies. Le he pregonado a la Virgen mirándola a través de él…​

En fin… veinticinco años juntos… Siempre uno al lado del otro y guiándome por el Sendero de Sueños de la vida.