El Confesionario

Muchos ánimos a un costalero que está luchando contra esta enfermedad que está realizando estragos últimamente. Y también a un sacerdote, ayer nos di otro susto.

Estamos en Cuaresma, la época del año, más esperada por los jartibles sea cual sea su posición y condición.

Qué cantidad de jartibles viendo ensayos o conciertos, pero que pocos en los cultos y en algunas hermandades menos. Deberíamos de reflexionar sobre este aspecto.

Me comentan unos amigos, que vinieron a confesarse, perdón por sacar nuestro secreto, que al pasado Cabildo fueron con la nevera y algún pincho para comer, por si acaso. ¡¡¡Qué arte!!!. ¡Ah, y son cordobeses!.

Voy a ver ensayos y veo que en algunos el compromiso de los costaleros es máximo, y en otros ensayos no. ¿Porqué? No lo entiendo, ese compromiso no debería ser el mismo para todos. Menos golpes de pecho y más honestidad con tus compromisos adquiridos. Después vendrán las lamentaciones.

Hay una nueva vocación en el mundo cofrade, ¿no la conocen?, se la digo yo: «costaleros capataces».

 

Mi confesor