A mediados de agosto hay quien hace un alto en sus vacaciones para encontrarse con la Virgen. Incluso las poblaciones cercanas preparan excursiones que durante toda la noche recorren los kilómetros que le separan de la catedral de Santa María de la Sede. La novena, predicada por Antonio Vergara, párroco del Espíritu Santo de Mairena del Aljarafe, finalizará mañana día 14 ― la colecta irá destinada este año al Seminario de Sevilla ―. Tras este acto, los sevillanos esperarán ya la salida de la patrona de la capital y su archidiócesis.
Como viene siendo tradicional, el día 15 las puertas del templo metropolitano abrirán con anterioridad a lo habitual. Antes de la salida de la Virgen de los Reyes se celebrarán misas a las cinco y media, seis y seis y media de la mañana. Alrededor de las siete y media comenzará a asomar el cortejo procesional por la puerta de Palos. Los niños carráncanos, los miembros de la Asociación de Fieles, el consejo general de hermandades y cofradías, la sacramental del Sagrario y el coro de la catedral antecederán a la Virgen de los Reyes. A las ocho en punto, la patrona cruzará el dintel de la puerta. En esta ocasión lucirá el manto color salmón, realizado por las Hermanas de la Cruz y donado por la duquesa de Osuna en 1929. Detrás, el arzobispo, el obispo auxiliar y el deán del cabildo catedralicio. Un itinerario que permanece inalterable en el tiempo, al igual que los primeros rayos de sol, que iluminarán el rostro de la Virgen que soñó San Fernando. Antes de que finalice la procesión, será el momento de pedir tres deseos.
Los actos en su honor continuarán desarrollándose el mismo día 15. Por la tarde, comenzará la octava con la Virgen de los Reyes en el altar del Jubileo. Posteriormente, la imagen será trasladada a la parroquia del Sagrario, donde continuará la octava. Finalmente, el día 21 y 22 terminará este acto, en este caso con la patrona en la capilla real. El 22 se abrirá la urna de San Fernando, desde las ocho y media hasta las diez y media de la mañana.





