Cuando la prensa sevillana supera los límites del corporativismo

Vivimos en el mundo y en los tiempos de la valentía y la sinceridad, dos virtudes que muchos definen como mejor les convenga para colgarse la medalla que creen obtener por decir las cosas «a la cara» como se suele decir. Lo que muchos no entienden, es que no sólo vale con decir las cosas públicamente, sino que además en lo que se dice ha de prevalecer en primer lugar el respeto y en segundo la verdad y la razón. Alguien que, en opinión de quien les escribe, ha adolecido de lo primero, y que ha ido justo de lo segundo, es el señor Alberto García Reyes, adjunto al director en ABC Sevilla y pregonero de la Semana Santa hispalense, que hace apenas unos días tuvo -y perdonen la expresión- los santos «cojones» de, no sólo señalar, sino de faltar el respeto de manera flagrante, repito, en opinión de quienes les habla, a un miembro del Cuerpo Nacional de Policía por multar a un compañero al que ya le presupone una actitud sin tan siquiera estar allí para certificarlo -como haría un buen periodista-.

Pero pongámonos en antecedentes. La pasada semana, saltaba la noticia en la cual se informaba de la sanción impuesta a un reportero de Canal Sur que cubría la salida extraordinaria de Jesús del Gran Poder con motivo del Año de la Misericordia. La sanción -motivada por un agente del Cuerpo Nacional de Policía- se debió como reza en el atestado, a una continuada obstaculización del desfile procesional del reportero que requiere de la presencia hasta en cinco ocasiones del Cuerpo Nacional de Policía a petición de la Cofradía. Debido a la repetición de la falta, la Policía que está para hacer cumplir la Ley y para evitar situaciones que puedan causar revuelos y daños, solicita a dicho reportero que se identifique -como hace por toda España, todos los días sin que la prensa se haga eco- para poder proceder como se explicó anteriormente.

Todo lo anterior parece que saca de sus casillas al Sr. García Reyes que instalado en un corporativismo brutal tiene la poca deferencia de colocar adjetivos del tipo «listo», «justiciero» o achacar abuso de superioridad con frases como «poderoso ante el débil» al agente denunciante. Pero no queda ahí la cosa, y es que este caballero es capaz de dar por sentado que el agente en cuestión es condescendiente con los «malos» como él los llama entre los que por supuesto no se encuentra su amigo y compañero reportero denunciado. Habla de muchos agentes que «sacan la placa como el zorro saca su espada» manchando el nombre de quien diariamente tiene que jugársela durante su turno sin saber en qué momento ni en qué situación deberá actuar. Son miles los agentes -como el que denuncia al bueno del reportero de Canal Sur- que a usted Sr. García Reyes, le servirían sin dudar, le salvarían de esos «malos» y le aplicarían la Ley que ellos no escriben sino que cumplen.

No le desearé que se tenga que ver en alguna situación penosa de las que de manera excepcional resuelven nuestros Cuerpos y Fuerzas de Seguridad, pero si le insto a que se dé una vuelta un día por las calles de su ciudad acompañando a una patrulla, a que conozca al policía al que pone a parir de un burro sin tan siquiera conocerlo, porque ha multado a un compañero, o a que visite alguno de los «talegos» que están repletos de esas personas con las que la policía es tan «condescendiente» para que vea y recapacite sobre la rajada manifiestamente mejorable y sin sentido que enunció con su teclado.