Años cargados de trabajo y sacrificio

Que el mundo del martillo es algo efímero no lo vamos a descubrir en este momento. A pesar de su robustez y dureza, ese elemento indispensable del martillo no carece de momentos delicados y tristes. Algunos de ellos se hacen especialmente duros. Cuando una figura se ausenta de un cuadro que año tras año es esperado, degustado y  aplaudido, la estampa cambia, los sentimientos también.

El próximo Lunes Santo la estampa cambiará a la salida de Coronación desde que conociésemos que quien durante nada más y nada menos que 25 años estuvo al frente de una de las cuadrillas más reconocidas de Córdoba, no seguirá ocupando un lugar privilegiado en esa maravillosa estampa que confluía delante del paso del Señor del Zumbacón. 

Nadie pondrá en duda el trabajo y sacrifico que supuso para Vidal llegar a elaborar una cuadrilla referente en Córdoba. El andar elegante y serio de las cuadrillas de Coronación se forjó durante años con una implicación digna de admirar, sobreponiéndose a duras madrugadas en las que, el conjunto, escribió con letras de oro el amor fraternal de cuadrillas que nunca más volverán.

Los años pasarán, y los hitos conseguidos por Juan Carlos Vidal permanecerán en la memoria de los que entre otras cosas, le damos las gracias por darnos la oportunidad de disfrutar momentos irrepetibles debajo de su misterio de Coronación con él al frente. Muchas gracias y toda la suerte del mundo en esta nueva andadura que comienza.