El Martes Santo ha sido testigo de múltiples escenas para el recuerdo cargadas de una especial emotividad que se han multiplicado por los cuatro puntos cardinales de la ciudad de San Rafael erizando el vello y multiplicando el sentimiento latente miles de corazones. Uno de estos que están cargados de especial emoción ha tenido lugar en la Fuente de la Salud, lugar por el que discurre al paso de palio de la Virgen de la Salud camino de la gloria misma, el barrio del Naranjo, dejando tras de sí un venero de fantasía que ha ido inundando de magia cada esquina, cada calle y cada plaza.
En aquel lugar, frontera imaginaria que separa al feudo de la dolorosa de González Jurado del resto del universo, se ha producido un instante lleno de magia cuando la cuadrilla costalera que tiene el privilegio de llevar sobre sus hombros a la madre del Cristo de la Agonía ha tenido un gesto muy especial con una persona que protagonizara muchas de las miradas este Miércoles Santo, Gema Fernández, capataz del paso de misterio de la Hermandad de Palmeras que tiene el privilegio de ser la primera mujer en la ciudad de Córdoba designada para esta tarea y que desarrollará junto al también capataz Luis Maya.
La cuadrilla que manda Curro Carbonero le ha dedicado una levantá a la capataz que ha tocado el martillo para que se elevase hacia el cielo la Reina del Naranjo. Un instante que ha durado un suspiro pero que ha materializado la generosidad y el hermanamiento que funde corazones al compás de una marcha y en virtud del sudor que es oración por obra y gracia de una trabajadera.





