Un diadema y una corona para la Virgen del Patrocinio

El patrimonio material de las distintas corporaciones penitenciales que conforman el universo cofrade se nutre, en multitud de ocasiones, de piezas que proceden de donaciones realizadas por devotos que traducen de este modo su amor incondicional a quien ocupa un lugar de privilegio en su altar de cabecera, a la representación del Hijo de Dios o de su bendita Madre a través de cuyas advocaciones materializan la cercanía al objeto de su devoción.

Es el caso de la Hermandad del Cachorro que acaba de incrementar el magnífico ajuar de su dolorosa, la Virgen del Patrocinio, con dos nuevas piezas que son fruto del regalo de devotos que han sido bendecidas en la Basílica este viernes. Se trata de una diadema y una corona, que han sido realizadas por Fernando Marmolejo y Agustín Donoso Ballesteros, respectivamente, y que ya forman parte del acervo patrimonial de la Hermandad de la Calle Castilla.