Que Málaga encierra grandes tesoros en lo que respecta a Cofradías es algo que no escapa nadie. Una de las Cofradías que no habría que destacar de la Semana Santa malagueña es la Cofradía de la Expiración, que realiza su estación de penitencia en la noche del Miércoles Santo.
La Hermandad de la Virgen de los Dolores surge en el primer tercio del siglo XVIII, aunque no es hasta 1920 cuando se constituye la actual Archicofradía de la Expiración. Una de las personas más importantes de esta Archicofradía y de la Semana Santa malagueña es D. Enrique Navarro Torres, quien fue hermano mayor y protector de la Hermandad. En 1940 Mariano Benlliure realizó el Cristo de la Expiración y en 1968 se bendijo. En 1986 se coronó canónicamente a la Virgen de los Dolores, realizada por Antonio Asencio de la Cerda en el siglo XVIII. En 2001 se nombra al Santísimo Cristo de la Expiración Protector Oficial de la Guardia Civil Española, quien acompaña cada Miércoles Santo en su salida penitencial.
Uno de los momentos más emotivos y bonitos de la Hermandad en la calle es la llegada a la plaza de D. Enrique Navarro Torres, realizando así el encierro en su casa Hermandad. Llegan los nazarenos y ciriales junto al Cristo que espera a la Virgen para encerrarse, momentos después empieza la Virgen a llegar y así se encierra a sones de su banda y con sus hombres de trono meciéndolo y su hijo observando. Una vez que el trono de la Virgen está ya descansando en su casa Hermandad, el turno es del Señor, al cual sus hombres de trono lo colocan mirando a la gente emocionada con el momento. El Santísimo Cristo de la Expiración comienza a encerrarse junto a su madre, a sones del Himno de la Guardia Civil.





