En el barrio del Naranjo…

Os vengo a hablar de una labor a voz callada… Una labor que tiene nombre: Yo por ti… Tú por mi… Una labor que nace de una cofradía que más que cofradía es hermandad, hermanos de sus hermanos y ayudando siempre, sin importar si son fundadores de Ella o hace pocos años aparecieron… Ellos siempre sacan adelante a los suyos… Y así lo están demostrando, que gracias a Ellos en mi casa no falta un vaso leche pa‘ desayunar ni un puchero pa‘ almorzar…

«No te vamos a dejar, no te vamos a soltar», esas fueron sus palabras, tus palabras, Curro… desde aquel 2014 que nos agarraste, seguimos agarraos... Como tú me dijiste, Mamen. Estáis hechos de otra madera… y así lo demostráis, día a día, en el que muchos no vemos más luz que los ojos de María y rezamos para que todo vaya a mejor. Y ahí está Ella, la que como Madre no abandona y manda a unos ángeles, ángeles hechos de otra madera, madera de Naranjo.