Este 10 de julio de 2020, pasará a la historia de la Hermandad de la Misión Redentora de Jerez, toda vez que se ha producido una de las noticias que todos sus hermanos estaban anhelando desde hace mucho. Desde la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías se ha comunicado a la corporación que el próximo año la Hermandad podrá hacer Estación de Penitencia a la Santa Iglesia Catedral, después de dar su visto bueno el, hasta ahora, Obispo de la Diócesis, Monseñor Jo´se Mazuelos.
La historia de esta joven corporación tiene su origen el 1 de septiembre de 2009, cuando el propio José Mazuelos, firma el decreto por el que autoriza la constitución de la Agrupación Parroquial del Santísimo Sacramento, Nuestro Padre Jesús de la Misión Redentora, María Santísima del Silencio y Santa Gema Galgani. El documento fue recibido con gran ilusión y felicidad por parte de aquel grupo de cofrades, el cual veía como sus sueños echaban a andar.
La Imagen de Nuestro Padre Jesús de la Misión Redentora representa el encuentro del Nazareno con su Madre en la Calle de la Amargura. La Talla es obra de Fernando Murciano Abad. Captado en el momento en que está a punto de caer desplomado, Cristo es visto por el espectador prácticamente desfallecido, con gesto jadeante y las extremidades temblorosas, incapaz por más tiempo de seguir su camino y llevar a cuestas el instrumento de su martirio.
La figura, bañada en sangre por los latigazos de los soldados romanos, el roce del pesado madero y las penetrantes espinas de la corona, que se hincarán más en sus carnes una vez dado el fuerte golpe en tierra, fue presentada en la Iglesia sevillana del Santísimo Cristo de la Expiración (El Cachorro). Labrado en madera de cedro policromada al óleo, con un tamaño ligeramente superior al natural (con su postura encorvada la Imagen alcanza los 168 cm. de altura). Su composición, realista a la vez que teatral, parece inspirarse en las dramáticas piezas pictóricas realizadas sobre el camino o la subida al Calvario por artistas del Barroco, como el italiano Tiépolo o el español Juan de Valdés Leal.
La obra muestra a Jesús cargando una pesada cruz de sección arbórea, extenuado por el esfuerzo y muy doblegado por el peso de la misma. Las manos se pliegan forzadamente sobre dos puntos distintos del rugoso leño, lo que aumenta la sensación de pérdida de equilibrio que predomina en el simulacro. Muy interesante es la resolución de la marfileña túnica, manchada de sudor y sangre; la pierna izquierda queda descubierta por encima de la rodilla, y la derecha hasta la pantorrilla, mientras que la manga del brazo que sujeta el travesaño está a punto de caer; la ensangrentada espalda, así como parte del torso, queda también al aire, si bien el cíngulo que sujeta la prenda a la altura de la quebrada cintura, queda aún sujeto al dorso.
Aunque la imagen es una talla de vestir, y por lo tanto sufre leves modificaciones en la forma de llevar las diversas túnicas. Los tonos morenos del Nazareno, cuya cabeza se halla tocada con gruesa corona de espinas, se acentúan por el color del hábito. Fue bendecido el 8 de Enero de 2012, Festividad del Bautismo del Señor, en la Basílica de Nuestra Señora de la Merced Coronada, siendo llevado hacia su Parroquia el 14 del mismo mes en un Solemne Traslado.
Nuestra Madre y Señora del Encuentro es obra de Fernando Murciano Abad, mismo autor de la talla de Nuestro Padre Jesús de la Misión Redentora. La imagen fue realizada y bendecida en el año 2018, más concretamente, el 11 de febrero de 2018, festividad de Nuestra Señora de Lourdes. Es una talla de vestir, que como curiosidad cuenta con dos posiciones; de rodillas, para acompañar en el misterio a Nuestro Padre Jesús de la Misión Redentora y de pie, como normalmente se encuentra en su altar en la Parroquia. Fue incluida como Titular de la Hermandad en Cabildo Extraordinario celebrado el 6 de julio de 2018.





