El obispo de Córdoba abre la Puerta Santa de San Lorenzo por el Año Jubilar por el 300 aniversario del Calvario

La Hermandad del Calvario de Córdoba capital se encuentra conmemorando su 300 aniversario fundacional, por lo que la Santa Sede le concedió el Año Jubilar. Este 14 de marzo en la Parroquia de San Lorenzo Mártir ha tenido lugar la Apertura de la Puerta Santa, estando este entrañable acto presidido por el Obispo de Córdoba, Demetrio Fernández. Sin duda, una ocasión muy especial que ha llenado de gozo espiritual a los hermanos de la corporación de la ciudad de San Rafael.

A lo largo del primer cuarto del siglo XVIII la práctica religiosa del Vía Crucis alcanza un fuerte arraigo popular. En este contexto, se produce el nacimiento de la Santa Hermandad de la Sagrada Pasión y Vía Sacra de Nuestro Señor Jesucristo en el templo de San Lorenzo. El 20 de julio de 1722 se aprueban las reglas de esta hermandad. Estas reglas establecen que el objetivo principal de la nueva hermandad es la práctica del vía crucis todos los viernes del año por la tarde y los domingos y días festivos salvo los correspondientes a las pascuas de Navidad, Resurrección y Espíritu Santo.

Sus miembros salen hasta el Calvario instalado en el Marrubial, a extramuros de la ciudad. La imagen titular de la hermandad debe permanecer en el templo parroquial cubierta con velos que se descubren los viernes y días festivos para ser contemplada por los hermanos y devotos. Asimismo, la hermandad está obligada a mantener de forma permanente una luz delante de la efigie y a sufragar los gastos de una fiesta religiosa anual en su honor. La elección de hermano mayor se lleva a cabo en un cabildo que se celebra el Viernes Santo y, aunque el mandato dura un año, no existe limite para la reelección. A imitación de esta cofradía de la Vía Sacra, se fundan un buen número de hermandades en la diócesis cordobesa que tienen como fin esencial la propagación de la práctica del vía crucis.

Esta hermandad presenta gran vitalidad hasta finales del siglo XVIII. El 25 de agosto de 1722 realiza su primera salida de la vía sacra. Existe una gran relación con los religiosos del vecino convento de Nuestra Señora de Gracia, hasta el punto de que el hermano lego fray Juan de la Concepción será el autor de la imagen titular de Jesús del Calvario que le fue encargada en 1723, siendo trasladada en procesión en abril de 1724 al palacio episcopal para que sea bendecida por monseñor Siuri. La concesión de indulgencias por el prelado de la diócesis Marcelino Siuri contribuye a fomentar la devoción del vecindario a la imagen de Jesús del Calvario.