Pino Montano diseña la celebración del XXV aniversario de la Virgen del Amor que será ilustrado por Nuria Barrera

La parroquia de San Isidro Labrador de Sevilla ha acogido este domingo la presentación de los actos conmemorativos de la hechura de María Santísima del Amor obra de Fernando Castejón. Una efeméride que ya tiene logotipo conmemorativo, que ha sido presentado también este domingo y ha sido diseñado por José Antonio Casal Carmona.

Bajo el lema Veinticinco años de Amor, la Corporación hispalense desarrollará un programa de acontecimientos que se prolongará durante todo el año y que lleva aparejada la petición de la Medalla de la Ciudad solicitada al Ayuntamiento de Sevilla en reconocimiento a las acciones solidarias, caritativas y de servicios desarrollados por la Hermandad durante estos 25 años. Además, se ha solicitado que la plaza del barrio lleve el nombre de Plaza de Nuestro Padre Jesús de Nazaret y María Santísima del Amor.

Entre los actos previstos se encuentra la emisión de un décimo de Lotería y apuestas del estado, Once y un sello filatélico, una exposición fotográfica y de enseres que podría celebrarse en las instalaciones del distrito norte o en el Ayuntamiento de Sevilla, un concierto de marchas procesionales que tendrá lugar el viernes 3 de marzo a las 21 horas y será protagonizado por la Banda Municipal de Sevilla en la parroquia de San Isidro Labrador y la composición de una nueva marcha obra de Jesús Joaquín Espinosa de los monteros que se estrenará en el citado concierto.

Además, la prestigiosa artista carmonense Nuria Barrera Bellido ha sido la artista elegida para ilustrar con su inagotable capacidad artística esta importante celebración que incorpora el desarrollo de un proyecto de acción social en el que se encuentra trabajando la Diputación de Caridad de la Hermandad con independencia de los actuales proyectos de caridad y obra social.

Por otro lado la Hermandad celebrará un ciclo de conferencias que se desarrollará entre los meses de mayo y octubre del presente ejercicio que tendrá dos citas cultuales de especial relevancia, un besamanos extraordinario y una misa de clausura que servirá como cierre de los actos permitiendo así la celebración de la exteriorización de la alegría del Evangelio como misión principal en la unión evangelizadora entre la Iglesia, hermandad y barrio.