A paso mudá | Semana Santa de negro

La Semana Santa lleva solo un día como tal, más las vísperas. Y es que, En los tiempos que corren, cada vez tratamos más de innovar, o de fomentar distintos actos en torno a la Semana Santa. Y cierto es, que se está consiguiendo, con un público volcado y con una gran aceptación.

¿Por qué va la gente a las procesiones?

Pues bien, es difícil de entender pero fácil de explicar, y aunque duela escribirlo y leerlo, mucha gente va por el espectáculo, por las bandas y por el ambiente que se crea. Hay que ser conscientes de que, en relación con décadas atrás, hay menos gente creyente en nuestra Semana Santa, y aunque sea contradictorio, se puede dar. Al final, una procesión se puede llegar a ver como un espectáculo en la calle (yo no lo veo así). Y van acompañadas por unas notas musicales que están a la altura de lo que el público quiere, independiente del motivo por el cual se crean.

¿Respeta la gente las procesiones?

Puede haber de todo, pero bajo mi punto de vista, el respeto se está perdiendo de forma caótica. Bares con la música más fuerte de la cuenta en el paso de una cofradía, gente alcoholizada dando espectáculo, móviles y más móviles delante del banderín de la banda mientras que el Señor o la Virgen caminan solos.

Todo esto lo publiqué anteriormente, y tiene sentido. Recientemente, en estos días han ocurrido una serie de actos que nos llevan a replantearnos muchas cosas. Una Virgen sale ardiendo, otra Virgen es quemada por la caída de las velas, candelabros caídos, imágenes siendo bajadas de los pasos. ¿Y qué ocurre? Al momento lo sabemos todo. Y no creo que sea necesario difundir vídeos sobre estas cosas.

Lunes Santo de reflexión, de que nos queda una semana por delante y ha empezado de una forma peculiar.