El Cirio | La nostalgia ¿Es buena o mala?

Siempre se dice que cualquier tiempo pasado fue mejor, pero está claro que la nostalgia funciona: nos gusta recordar épocas que con toda probabilidad no fueron tan maravillosas como en nuestra memoria e incluso estamos dispuestos a gastar dinero en discos, películas y colecciones que nos traigan un trozo de ese pasado idealizado, ¿Por qué nos dejamos llevar tan fácilmente por la nostalgia? Y si lo extrapolamos al mundo cofrade, muchas veces vemos situaciones actuales de nuestras Cofradías que nos hace recordar con añoranza el pasado, la nostalgia nos viene muy fácil a nuestra memoria. 

Yo recuerdo aquellos jóvenes cofrades que empezaban en el mundo cofrade a trabajar y se dejaban aconsejar por los mayores, para ellos las palabras de sus mayores eran palabras sabias, necesarias, etc… siempre deseaban escuchar historias de la Cofradía de boca de estas personas. De esas personas se aprendió a trabajar en las Hermandades desde el servicio, la sencillez, la humildad, del trabajar sin pedir nada a cambio. Eran cofrades que para ellos ocupar un puesto en tu Cofradía era una responsabilidad muy grande, y en todo momento sabían estar y sabían lo que representaban. Era un servicio que prestaban a su Cofradía desde el puesto que le habían encomendado. Y siempre estaban al servicio de los hermanos. 

Hoy, por desgracia, a estos cofrades veteranos se le desprecia, se le dice que ya están “chocheando” y que no entienden. A estos cofrades hoy en día, en muchos casos, se les quiere borrar de la historia, aunque le duela a mucho cofrade nuevo, eso nunca se podrá borrar. Como dije al principio, los que peinamos canas podemos decir apellidos y nos viene por inercia el nombre de su Hermandad, y tenemos dos ejemplos, que desde hace una semana, el callejero de Córdoba tiene sus nombres como calles de nuestra ciudad. 

Pero tenemos el caso contrario, cofrades de antaño, que se niegan a dar paso a las nuevas generaciones. Y hay ejemplos de Hermandades donde están ancladas en lo arcaico porque no dejan paso a la juventud y otras hermandades donde la juventud se ha hecho cargo de la Hermandad, y han conseguido el auge de la misma y convertirla en una de las punteras, mientras sus hermanos más “pretéritos” se dedican solo a darse golpes de pecho, a repartir “carnets de hermano” y a decir quien tiene sangre…. o siente devoción a los titulares o no. 

Por suerte, aunque no en demasía, todavía quedan cofrades como esos de antaño, donde la Cofradía es un estilo de vida donde vivir su ser cristiano, donde trabajar por su Cofradía es una responsabilidad muy importante, donde tienen muy claro que significa tener un cargo en una Cofradía, para bien y para mal. Y sobre todo que están dispuestos a trabajar en su Cofradía esté quien esté en los cargos, ya que su Cofradía es lo importante. 

Dicen que la historia se rige por épocas y momentos, épocas buenas y menos buenas, momentos buenos y menos buenos. Esperemos que sepamos vivir cada época y cada momento y dándole la importancia que tiene a cada cosa, ya sea antigua o moderna.