Se me vienen a la memoria mis años jóvenes donde uno además de divertirse con su deporte favorito también lo hacía con su pasión por las hermandades junto a sus estudios.
Y recuerdo con especial dedicación, ya que me gustaron siempre las letras más que las ciencias, a personajes de nuestra historia literaria y uno de ellos fue, Valle Inclán. Las obras de este dramaturgo español fueron increíbles para aquellos tiempos en los cuales lo grotesco y absurdo eran un fiel reflejo de la realidad de aquella España y de sus personajes.
De este modo, a día de hoy, podemos realizar lo mismo en nuestros días, con el triste escenario de la política española y por ende de sus políticos. Y si esto lo extrapolamos al mundo de las hermandades y cofradías pues vemos la parte más irracional por parte de las partes implicadas.
Hay varios temas candentes, uno en nuestra ciudad y otro en la ciudad de Jerez, que me causan un poco de miedo cofrade. Me explico.
En nuestra ciudad conocen de sobra ya, casi todos, lo que ha vuelto a suceder en la sede de la Agrupación de Hermandades de Córdoba, sito en la calle Isaac Peral. Allí en una nueva Asamblea de Hermanos Mayores, se les volvió a cerrar las puertas de dicha Agrupación a dos hermandades que están trabajando denodadamente por formar parte de dicha corporación.
No sé los motivos de los que votaron a favor y de los que votaron en contra, pero que hoy en día se cierren las puertas de esa manera y por segunda vez a estas dos hermandades, es de esperpento de Valle Inclán. Sólo me queda que pensar, qué hubiese pasado años ha, si a las hermandades que votaron NO por medio de sus Hermanos Mayores o representantes en ese día, les hubiesen hecho lo mismo cuando solicitaron incorporarse al estamento que representa a las hermandades en nuestra ciudad. Valle Inclán tendría un magnífico literato para desarrollar y mostrar sus lindezas esperpénticas sobre este asunto.
Por otro lado, en Jerez lo que ha sucedido en la hermandad de la Yedra, es de obra magnífica de Valle Inclán. Entre la sede obispal y el actual Hermano Mayor de la Yedra, es de una última escena de esperpento entre la dirección religiosa de nuestra fe y contra el máximo responsable de una de sus hermandades.
Si leen los motivos, es para nota, no se puede tener una escritura tan fina y concisa para algunos temas, embudo estrecho y no tener en cuenta todos los servicios prestados, embudo ancho, para otras cosas. Aquí ninguno somos perfecto y todos nos equivocamos, pero lo que no es menos cierto que tenemos la piel muy fina para muchos aspectos, y todo va en función del beneficio de cada uno, y como dice el dicho por el interés te quiero Andrés.
A una persona no se la puede degradar de esa manera, cuando los tiempos eran ya los que eran y estaban llegando al final de su mandato. Hay cosas peores y la Iglesia, muchas veces mira hacia otro lado y no es tan dura en sus mandatos.
Sean felices y extrapólenlo, no se lo queden solo para ustedes. Felices vacaciones para los que las hayan comenzado y para los que no lo hicieron, ya les queda menos para que lleguen.





