A paso mudá | ¿Quién decide el valor del arte?

En pleno siglo XXI, el arte sacro está teniendo una gran cantidad de protagonismo, ya que cada vez son más las nuevas incorporaciones de obras a las hermandades y cofradías, así como otros grupos que hacen lo propio durante el año.

En cuanto a lo material, el patrimonio que tienen las cofradías, grandes artesanos y profesionales del arte sacro, están teniendo bastante protagonismo con el crecimiento de las corporaciones que cada año quieren seguir creciendo con más calidad y, como algunos, dicen, dejando de lado a los propios de cada ciudad en cuestión. Pero, ¿quién mide el arte?

Recientemente leía por las redes sociales las críticas a las nuevas obras de este siglo, el arte realista, el cual algunos afirman no ser adecuado para la Semana Santa de Andalucía. Hay diversas personas las cuales están destinando sus obras fuera de nuestra tierra, ya que, aparte de no tener acogida, son criticadas.

Si trasladamos esto a la música procesional, Virgen del Valle sigue escuchándose en cada procesión, al igual que marchas más recientes. ¿Tienen el mismo corte? Seguramente no. ¿Tienen las nuevas calidad musical? Por supuesto que sí. Entonces ya estamos hablando del gusto de cada uno.

Está bien y se puede entender de que lo moderno pueda “chocar”, pero no por eso es malo o nulo. Muchas obras modernas en tallas de Cristos y Vírgenes, así como otras figuras, son de calidad indudable, pero igual que hay personas que van “a la última” en la música procesional, ¿por qué no en la escultura y en la talla?

¿Quién decide el valor del arte?