A paso mudá | La era de los vaivenes musicales

El mundo de la Semana Santa, como otra faceta más de la sociedad, también lo es de idas y venidas en muchos aspectos, como lógicamente ocurre. Por ejemplo, las hermandades cuando quieren hacer un nuevo paso, una nueva imagen, o diferentes cosas a realizar, eligen al autor o autores para dichas obras, buscando siempre lo mejor para la corporación. No obstante, ha surgido una corriente desde hace unos años hasta ahora quizá un poco comprometida.

Como ya sabemos, muchas de las procesiones que tienen lugar de nuestra geografía, por no decir la gran mayoría, van acompañadas de música, de bandas, las cuales hacen un servicio a una hermandad, por el que reciben una cantidad económica a cambio de estos. Sí bien, hay bandas pertenecen a las propias hermandades, perteneciendo a estas como un ente más. Respecto a las primeras nombradas, hay cierta polémica porque algunas hermandades no renueven los contratos con sus bandas, ya sea la unión pocos años o muchos años. Y por ello, todo el mundo sale a opinar al respecto. opiniones basadas en críticas que no son constructivas, haciendo referencias a los gustos individuales de cada uno, sin ser siquiera hermano de alguna corporación, y es que en esto se ha convertido la Semana Santa actual.

Una semana que se ve afectada por ciento de opiniones, sin fundamento, sin olvidar que las bandas prestan servicio y que cuando ese servicio no funciona para una hermandad, se termina, independientemente de lo que piensa de comparación musical. Y haciendo un simio con la vida diaria, cuando tú tu trabajo no lo realizas bien, o directamente tu jefe quiere un cambio en su empresa, tiene el derecho a rescindirte, ya que la cuestión es hacer trabajo a cambio de un bien.

Sé que mucha gente no piensa de tal forma, pero no hay más ciego que el que no quiere ver.