El viejo costal | La casa llena, y la calle también

Cuesta del Bailío de Córdoba

Me he fijado en las entrevistas realizadas por Gente de Paz a D. Rafael Cano, Hermano Mayor de la Salud de Puerta Nueva, y a Dña. Pilar Rojas, candidata al mismo cargo, pero en la Hermandad de la Esperanza. Ambos coinciden en un pensamiento paralelo, en similares necesidades y metas.

D. Rafael manifiesta lo necesarios que son los hermanos, sobre todo aquellos participativos, y que aportan lo necesario para conseguir y alcanzar los distintos e importantes proyectos que han hecho que la Hermandad de la Salud evolucione y se expanda como lo viene haciendo desde un tiempo a esta parte. Dña. Pilar manifiesta que es necesario mantener la casa de hermandad con una importante participación de hermanos, ambos coinciden en la importancia que tienen los hermanos que vienen a sumar, ambos tienen las cosas claras, además de una buena razón para pensarlo así.

D. Rafael se interesa por la Madrugá cordobesa, y la tiene puesta en su punto de mira, a pesar de las dificultades que conlleva la misma, pero conociendo su constancia y tesón, yo sería capaz de apostar que si Dios me lo permite en uno o dos años la veré procesionando en tan destacado día.  Dña. Pilar quiere activar la tradicional bajada de la Cuesta del Bailío, rincón peculiar que permanecía olvidado desde hace ocho años, lugar de encuentro y de fervor popular, lugar de sobre esfuerzo costalero, lugar de proezas, y rincón lleno de tradición para esta hermandad.

Admiro a ambos, a D. Rafael y a Dña. Pilar, a ambos por su preclara visión de las necesidades de ambas hermandades, a ambos por su demostrada constancia, en los distintos cargos, a ambos por su defensa del puesto de sus hermandades y de lo que es tradicional, yo  le auguro a los dos, un camino lleno de logros y mejoras incuestionables para las dos hermandades, una sólidamente afincada en nuestra Semana Santa, y la otra, una sólida aspirante a llegar con buen píe y mostrarle a todos los frutos de su tenaz trabajo y dedicación, suerte a ambos, que el buen hacer ya lo tenéis en mente.

Ahora, pasado este fin de semana, darle un tironcito de orejas a la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), porque el que iba a ser un nefasto fin de semana con alguna que otra alerta de nivel rojo, naranja, y amarillo en nuestra ciudad y campiña, solo ha quedado en unos pobres 34 milímetros de lluvia, muy distantes de los 120 esperados, así tarjeta roja para ellos a pesar que haber padecido nosotros la alerta de color rojo, a pesar de ser partidario de que es mejor prevenir que curar, pero hay que ser serio y más exactos en las predicciones.