Burladero | ¡Vaya par de melones! 

Estimado, amable y fiel lector. A pesar de no estar en temporada, el 2025 ha llegado con dos buenos melones sobre la mesa. 

El primero ese “estudio” o análisis de las medidas a tomar para evitar la desbandada de nazarenos al llegar a la Catedral. Es indudable que como humanos que somos tenemos necesidades fisiológicas que concurren con la misma o incluso con mayor facilidad en una Estación de Penitencia. Dicho de otro modo, que de vez en cuando te puede entrar un apretón o ganas de cambiar el agua al canario, que todo llega más tarde o más temprano. 

El caso es que hay muchos hermanos que al acceder a la Seo Hispalense acuden al servicio como si regalaran billetes de 100 euros al tirar de la cadena, y no está bonito aquello de dejar la cofradía en mínimos con los pasos y el cuerpo de acólitos, si es que los chavales no acuden también a la emergencia del WC. 

Es irónico pensar que estamos en el punto central y más importante de la Estación de Penitencia, pero se ve que más de uno y de dos se lo pasan por el forro… de los melones. Así es la realidad del fervor popular. Qué razón tenía nuestro recordado Cardenal Amigo Vallejo diciendo aquello de “si levantáramos los antifaces nos llevaríamos unas cuantas sorpresas…”. 

Ahora bien, ¿quién le pone el cascabel al gato? ¿Es la solución más conveniente cerrar los baños a todas las hermandades? ¿Cuál sería entonces el lugar idóneo para que el cuerpo de nazareno pueda aliviar los esfínteres? 

No es un tema baladí desde luego, sobre todo para las corporaciones de 13 o 14 horas de recorrido. Tampoco parece tener fácil solución, visto lo visto. 

El segundo melón de estos primeros veinte días mal contados del año de la rima es el del Museo del Arte Sacro en el Castillo de San Jorge. Bravo por el alcalde, alentado quizás por la coherencia (sí sí, he dicho coherencia) de su socio de presupuestos, Vox. 

La decisión ha sentado cátedra en algunos foros como en la Esperanza de Triana, pero del mismo modo ha preocupado a algunos sectores que no están de acuerdo con este uso para un monumento que pedía a gritos un destino cultural atractivo. Ciertamente el Arte Sacro lo es, pero con esta decisión se reabre un debate interesante: ¿Sevilla necesita un Museo de la Semana Santa? ¿Cuál es el lugar perfecto para su instalación? 

Recordemos que las dos candidaturas al Consejo de Hermandades hablaron de esta cuestión, incluso una de ellas planteaba ubicaciones tan espectaculares como la Sala San Hermenegildo o la antigua biblioteca pública de Alfonso XII. 

Pasaron los comicios y cualquier avance en la hipotética pinacoteca quedó guardado en el cajón.

El Presidente de la institución de la calle San Gregorio, Paco Vélez, quien por cierto se ha quedado con las ganas de pregonar el Orgullo LGTBIQ+ en Sevilla (vaya inocentada buena, canijo), ya aseguró que era un tema que debía salir del ayuntamiento como proyecto de ciudad. 

Cierto, ni ustedes ni yo entendemos semejante… opinión cuando tiene un matiz sacro y cofrade como la Giralda de grande. El problema está en que el gobierno local del amigo José Luis ha movido ficha hacia el Arte Sacro, lo cual es maravilloso para los artesanos. La pregunta es clara: ¿Beneficia también a un futuro Museo de la Semana Santa? ¿O entierra para siempre el proyecto con este as en la manga? 

Queridísimo lector, así son las cosas y así las hemos intentado desentrañar. Hasta que llegue una solución aparente para nuestro buen par de melones, pase una fantástica semana y no quite ojo a la actualidad cofrade.