La localidad cordobesa de Montilla acaba de tener la inmensa fortuna de incorporar a su patrimonio colectivo la última creación de uno de los artistas más relevantes del actual panorama de la cartelería cofrade, Juan Miguel Martín Mena, que, designado por la Hermandad de la Juventud, ha creado una nueva maravilla que ha de servir para ilustrar la Semana Santa de Montilla de 2025.
La obra está realizada en técnica mixta sobre papel encolado a una tabla de 70 x 100 cms se ha fraguado tiñendo el papel con café y sal para crear un falso envejecimiento añadiendo, a modo de collage, algunos trozos de papel superpuestos, y rasgango el papel para que en algunas zonas asome la madera creando así volúmenes y texturas diferentes que serán la base del trabajo.
La imagen principal de la obra es la de Nuestra Madre María de Nazaret. «No podía ser de otra forma al coincidir este año con su primera Estación de Penitencia», ha subrayado el propio Martín Mena, que ha explicado que está creada con un dibujo detallado en grafito, utilizando una técnica de aguadas, donde en cada aguada una parte del dibujo se diluye, y sobre esa base se vuelve a dibujar en varias capas sucesivas.

Este proceso genera un efecto de dibujo desdibujado, en el que algunas zonas se refuerzan mientras otras se pierden en la composición, logrando una imagen etérea y con un fuerte impacto visual. Tras eso, Juan Miguel Martín ha entonado de color de forma general con acuarelas y añado algunos detalles como, por ejemplo, la silueta de los famosos arcos de Montilla que asoman tras la imagen en un tercer plan casi fundiéndose con el fondo. Este símbolo arquitectónico vincula la obra con la identidad local.
Posteriormente, el artista ha detallado con bolígrafo y lápiz de color la parte que le ha interesado enfocar, en este caso ese gran corazón lleno de color. Se trata de una reinterpretación del broche pectoral que luce en ocasiones la imagen de la Virgen. En esta versión artística, el corazón se complementa con racimos de uvas, un elemento emblemático del vino de Montilla. El vino no solo es un pilar de la identidad cultural de la ciudad, sino que también posee un fuerte significado espiritual, pues se asocia con la Eucaristía y la Pasión de Cristo.
Se incorpora también el lazo celeste y rosa, que conecta la obra con el carácter salesiano de la corporación, así como con la devoción a María Auxiliadora y con la relevante labor educativa que han tenido en Montilla. Y por supuesto recuerda el 75 aniversario de la Coronación Canónica que celebra esta advocación
El corazón se completa con el lema “Cristo Vive” tan ligado a esta Hermandad y que refleja el compromiso de acercar la figura de Cristo a la Juventud destacando su presencia activa en la vida de los jóvenes.
Para finalizar todo el proceso, se aplican veladuras de acrílico, que suavizan las transiciones entre los distintos colores, técnicas y texturas. Este proceso unifica la composición, envolviendo la imagen en una atmósfera mística y devocional potenciando su carácter simbólico y expresivo.





