La Parroquia de Ntra. Sra. de la Aurora de Córdoba acoge la última obra del escultor cordobés Manuel Martín Boíllo, un busto de Ecce Homo que impresiona por su crudeza y realismo. La pieza, labrada a tamaño natural hasta la altura de los muslos, es una reflexión sobre la fuerza sobrehumana de Jesucristo frente a la tortura y el sufrimiento.
Según la web especializada en arte La Hornacina, la obra está realizada en terracota, madera, técnica mixta policromada, metal, cuerda natural y postizos dentales de resina. Boíllo, conocido por su estilo manierista, ha querido reflejar la fortaleza de Jesucristo frente a los golpes, las burlas y los latigazos que sufrió durante su pasión.
La obra es una creación dura y angustiante que rechaza toda idealización sacra. Boíllo se ha inspirado en referentes como Alberto Durero, Juan de Juni y Diego de Siloé, así como en la contemporaneidad del recientemente fallecido Ricardo Flecha y los barros granadinos de los Hermanos García.
El resultado es un busto desgarrador y lacerante que impresiona al público. La obra está expuesta en el templo cordobés de Nuestra Señora de la Estrella, en la plaza Mahatma Gandhi, barrio de Fátima. La obra es un ejemplo de la riqueza y la diversidad de la escultura contemporánea, y es una oportunidad para reflexionar sobre la pasión y el sufrimiento de Jesucristo.






