El capirote | Las Nieves del adiós

Desde hace años se barruntaba en los círculos cofradieros la idea de que podría suspenderse. No era una idea extraña poder llegar a abordar dicha cuestión. Los gustos de la sociedad están en constante movimiento. Del triunfo de las sacramentales y la explosión de las glorias pasamos al universo de las penitenciales. El cambio ahora es bastante notorio. Hasta la mudá de los fantasmas tiene mucho más público que bastantes glorias y procesiones eucarísticas.

Habrá quien afirme que nunca hubo tantas sacramentales recorriendo las feligresías. Y está en lo cierto, pero no puede obviar que el público ha ido variando hasta llegar a ver instantáneas donde el cortejo es más numeroso que los vecinos que se acercan a contemplar la solemnidad de unos componentes que cuidan hasta el mínimo detalle.

A la procesión sacramental de San Isidoro, que llegó a instaurarse tras el cierre del Salvador, le comenzó a escasear el público. No acompañaban las altas temperaturas y tenía en la mañana de domingo dos procesiones bastante asentadas. La más cercana, la de la Magdalena. Pasando el puente, el denominado Corpus Chico, el más numeroso de la jornada. Su recorrido abarcaba aproximadamente dos horas, yendo por las calles del centro.

Más tarde, la corporación de las Tres Caídas de San Isidoro decidió suprimir el paso del Niño Jesús, quedando solo el de Santa María de las Nieves y la Custodia. Así recorrían zonas como la Alfalfa en la tarde anterior a la solemnidad del Corpus. La víspera tampoco terminó calando, aunque bien es cierto que no dio tiempo para que terminara cuajando.

En este año en el que se conmemora el cincuentenario de la unión de la antigua hermandad sacramental del templo con la de las Tres Caídas se ha optado por llevar al Santísimo Sacramento bajo palio. Se queda dentro una imagen letífica que antaño contó con gran fervor. Santa María de las Nieves, titular de la corporación no recorrerá las calles en su palio de tumbilla. La talla, que preside además la capilla sacramental, es una de las joyas desconocidas de la ciudad.

En 2021 fue restaurada por Gestionarte, siendo expuesta a la veneración de los fieles. Aunque el curso en la hermandad de las Tres Caídas se inicia con una función en su honor, poder contemplarla por la Costanilla, ya fuera en la mañana del domingo o en otro día, era ser testigo del transitar de una verdadera joya de la imaginería hispalense por nuestras calles.