La pintura es un canto de fe y belleza a la Patrona de esta villa axárquica
Una emoción contenida se apoderó anoche de los muros de la iglesia de la Expectación de la localidad malagueña de Canillas de Albaida, cuando fue desvelada ante los fieles la última creación del pintor Juan Zamora: el estandarte pictórico de la Santísima Virgen del Rosario, una obra que ha nacido para quedarse en la memoria devocional del pueblo como símbolo de amor, arte y esperanza.
El Grupo Parroquial que rinde culto a la excelsa Patrona y alcaldesa perpetua de esta localidad de la Axarquía presentó, en un acto cargado de recogimiento, la pintura para el nuevo estandarte que acompañará a la Virgen en su salida procesional del 3 de agosto, y que servirá también como imagen anunciadora de dicha jornada de júbilo. El lienzo, firmado por la inconfundible paleta de Zamora, irradia un lenguaje de luz que parece brotar del propio corazón de la Virgen, fundiendo el misterio de lo sagrado con la calidez de lo humano.

Color, mística y emoción se entrelazan en una escena que no necesita palabras. La Virgen, representada con una unción serena y resplandeciente, aparece envuelta en ese claroscuro luminoso que define el estilo del artista, un lenguaje que no busca únicamente lo bello, sino lo que conmueve, lo que permanece. La composición, rica en matices y profundamente simbólica, no solo retrata una imagen: revela una presencia.
El Grupo Parroquial del Rosario, pilar de la vida espiritual de Canillas de Albaida, continúa con esta obra su labor incansable de custodiar y engrandecer las devociones del pueblo. A ellos se debe también la organización de las solemnes procesiones de Semana Santa, con las que se ahonda cada año en la memoria creyente de una comunidad que aún sabe llorar, rezar y celebrar a la luz de los cirios.
La imagen titular del grupo, talla del escultor granadino Navas Parejo, fue cuidadosamente restaurada por el imaginero veleño Israel Cornejo, quien supo devolverle la hondura primitiva y la dulzura inalterable con que tantos corazones la veneran.
Con esta nueva pintura, ya son ocho los estandartes procesionales que Juan Zamora ha regalado al patrimonio espiritual de la provincia de Málaga, verdaderos lienzos de oración que procesionan entre campanas y fragancias de incienso. Y no será el último. El próximo 19 de julio, en la iglesia de San Patricio de la capital malagueña, verán la luz tres nuevas obras: representaciones de santos carmelitas que enriquecerán el cortejo glorioso de la Hermandad del Carmen de Huelin, incorporándose al ajuar procesional como páginas vivas del Evangelio pintado.
En cada trazo de Zamora late una oración, en cada luz una promesa, en cada estandarte un milagro cotidiano que el arte transforma en devoción visible. Su obra, fiel a la tradición y abierta al misterio, no solo decora: evoca, convoca, revela. Porque en su pintura no hay artificio, solo la certeza de que cuando la belleza nace de la fe, el alma se asoma al cielo.





