Ardió una parte de mi Catedral, una parte de mi Mezquita, y corrieron políticos a manifestar ante la prensa su apoyo, su solidaridad con el pueblo de Córdoba, otros corrieron a poner de manifiesto su falsedad en la intervención, e incluso se llenaron el pecho de medallas, tan falsas como su intención, apuntándose el tanto de que gracias a ellos la cosa había ido a menos, otros solo querían la foto ante las arcadas rojas singulares de nuestro templo mayor.
Y es que los intereses de todos han de quedar descubiertos con este tipo de manifestación, unos piden que sea entregado el monumento por falta de atención a la seguridad del mismo, otros piden que el mismo pase a manos progresistas públicas, otros que si la inmatriculación, que la falta de inversión, que lo inadecuados de sus procedimientos de seguridad y así podríamos llenar una docena de folios con la más diversas opiniones, todas respetables, y algunas de ellas bastante erradas, pero en el mundo de la farándula política que en la actualidad rige, todos quieren arrimar el ascua, del fuego de la Mezquita-Catedral, a su sardina, Salir en la foto con el fondo de los arcos de la mezquita tiznados, es como mostrar acierto en las opiniones que al respecto se van a volcar a continuación.
Odio a los políticos carroñeros, buitres oportunistas, vendedores de humo, captadores de votos, pero que al final, ni saben, ni aportan, ni son de utilidad alguna, sacan su foto, hablan sentencian y desaparecen, ni siquiera se lavan las manos emulando a Pilatos, sencillamente corren en busca de la siguiente foto, de la siguiente oportunidad, de la siguiente carroña, con la intención de sobrepasar al contrario de partido, de barrer, al contrario, y otra vez a volar.
En el medio de El Debate de fecha 03-02-2025 aparecían las cifras del récord de visitantes del monumento de la Mezquita-Catedral del anterior año, durante el 2024 se recibieron un total de 2.186.774 visitas, de las que 384.000 lo hicieron sin coste alguno, el resto abonó la cantidad de 13 euros, lo que supone unos ingresos aproximados de 23.436.062 euros.
Según he oído los costes estimados de la restauración de los daños del fuego serian de un millón aproximado de euros, gastos que suponen un 4,27% de los ingresos, perfectamente asumibles por el Cabildo de la Catedral.
Pero me pregunto cuántos beneficios ha dejado en Córdoba el 1.802.774 visitante que son foráneos y que por lo tanto han comido, aparcado, dormido, etc. en nuestra ciudad. ¿Cuánto le debe la hostelería, la restauración, y el sector de servicios a la Mezquita-Catedral?
Ya sabemos lo que la Mezquita-Catedral ha hecho por ellos, ya veremos lo que ellos hacen por la Mezquita-Catedral, con los políticos pasará otro tanto, ya sabemos que la Mezquita-Catedral ha puesto a Córdoba en el mundo, ya veremos lo que los políticos hacen por la Mezquita-Catedral.
Lo de poner antes los números es para que vean con claridad que no es problema aportarlo desde el propio Cabildo, pero que solo aparecen en las fotos los políticos, y yo echo en falta el resto de beneficiarios de nuestro monumento, al que creo que algo le deberán, que algo habrá hecho por ellos, de la Mezquita-Catedral viven muchas personas, vigilantes, taquilleros, mantenimiento, limpieza, guías, restauradores de arte, y un larguísimo etc. de los que, al menos yo, he notado la falta del sector servicio.
Ahora seguiré con mis cosas, con mi Mezquita, con mi Catedral, con mis turistas que reavivan ciertos sectores de la ciudad, con mis políticos revoloteando, mis cosas, con las ausencias de algunos sectores, con la soledad del monumento, herido en un lateral, pero íntegramente dedicado a beneficiar a Córdoba y a su población, e incluso a los olvidadizos, al metomentodo, al aprovechado, al buitre, y a toda la gente de la calle.





