Emotiva bendición del azulejo del Cincuentenario del Buen Suceso al paso del Señor por la calle Hermanos López Diéguez

En la noche de ayer, sábado 18 de octubre, la Hermandad del Buen Suceso de Córdoba vivió un momento cargado de gran emotividad con la bendición del azulejo conmemorativo del Cincuentenario fundacional, acto que coincidió con el paso de Nuestro Padre Jesús del Buen Suceso por la calle Hermanos López Diéguez, en su regreso desde la Santa Iglesia Catedral tras participar en el Vía Crucis Magno.

El enclave, situado en el número 3 de la citada vía, se convirtió en un punto de encuentro de hermanos, devotos y vecinos del barrio de San Andrés, que quisieron acompañar al Señor en una jornada impregnada de recogimiento, emoción y gratitud. Bajo el rumor contenido del público y el solemne compás de los ciriales, el cortejo detuvo su caminar para que don José Luis Moreno Modelo procediera a la bendición solemne del retablo cerámico.

El azulejo conmemorativo, diseñado por Rafael de Rueda Burrezo, hermano de la corporación y asesor artístico, fue presentado en 2022 dentro de los actos del Cincuentenario fundacional. Su diseño se inscribe en la tradición barroca cordobesa, con una orla ornamentada que enmarca la imagen de Nuestro Padre Jesús del Buen Suceso, ofreciendo una presencia devocional que se ha integrado armónicamente en el paisaje urbano del barrio.

Bendición del azulejo Cincuentenario del Buen Suceso. Vía Crucis Magno de Córdoba.

El momento culminante llegó cuando el Señor del Buen Suceso se levantó junto al retablo recién bendecido. El silencio reverente se alimentó con las oraciones calladas de los asistentes, que contemplaron cómo el paso emprendía de nuevo su andar por las calles de San Andrés, con la imagen del Señor proyectando su mirada serena y protectora hacia el nuevo testimonio cerámico que perpetuará esta efeméride.

La Hermandad del Buen Suceso, que en 2022 celebró su medio siglo de historia, suma así un nuevo símbolo a su patrimonio devocional y artístico, reafirmando su arraigo con el barrio y la vocación de permanencia de una corporación que, desde su fundación, ha sabido conjugar tradición, arte y fe en el corazón de Córdoba.