Pedro Manzano: “Comienza la última fase, la más delicada del proceso de restauración de la Esperanza Macarena, la que necesita de mayor observación y de mayor reflexión, y por tanto la que más tiempo y más delicadeza va a requerir»

El restaurador Pedro Manzano, responsable de la intervención en la Santísima Esperanza Macarena, ha informado sobre los últimos avances en el tratamiento de conservación de la venerada imagen, detallando el estado actual y los resultados obtenidos en las distintas etapas del proceso.

Según explicó el especialista, “se ha continuado con el tratamiento de restauración, fruto de la última intervención donde comunicamos los avances que habíamos obtenido”. En esta nueva fase, antes de abordar la limpieza de la policromía, “he creído oportuno extraer tres muestras de la policromía en la zona frontal, la zona más sensible, para comparar y cotejar con las muestras que se extrajeron al inicio del tratamiento”.

Asimismo, señaló que “el Departamento de Análisis del Instituto Andaluz de Patrimonio ha extraído muestras de la zona afectada del nudo de esa supuesta afección por hongos”, precisando que “finalmente me han comunicado que el resultado es negativo; por tanto, podemos decir que no existe ese ataque fúngico en la zona que así parecía que lo estaba padeciendo, y el tratamiento no necesitará de un tratamiento fungicida”.

Con el propósito de completar el estudio estructural de la talla, Manzano indicó que “se propuso realizar una nueva tomografía axial computarizada, esta vez sin ningún tipo de elemento metálico que distorsionase la visión de conjunto de la estructura interna”, cuyos resultados fueron igualmente positivos: “entendemos perfectamente cómo estructuralmente está construida la imagen; en este caso, no va a ser necesario plantear ningún tratamiento de consolidación estructural”.

El restaurador precisó además que “tan solo lo que se manifestó en su día a través de la consolidación de la fisura del rostro en el lateral izquierdo se ha llevado a cabo y está ya terminada”. Fruto de la última reunión de la comisión técnica, “se determinó la extracción del perno de sujeción de la corona, puesto que se veía desviado ligeramente del eje central del rostro, para reposicionarlo convenientemente; ese trabajo también ya está realizado”.

En cuanto a las labores recientes, Manzano explicó que “se ha abordado lo que ha sido la limpieza de la encarnadura tanto en las manos como en el rostro, y también se ha culminado favorablemente”. Actualmente, el proceso avanza en un punto decisivo: “me encuentro en la fase de reposición del estrato de yeso, en la capa de preparación, en las zonas en donde aparecen pérdidas, para a partir de ahí enrasar y entrar ya en la última fase de reintegración cromática”.

El restaurador quiso destacar la importancia de este momento del proceso: “esta fase es la más delicada; es la que necesita de mayor observación y de mayor reflexión, y por tanto la que más tiempo y más delicadeza va a requerir hasta conseguir finalmente el objetivo de la recuperación total y absoluta de la imagen de la Santísima Virgen”.

La Hermandad de la Macarena ha puesto toda esta información a disposición de sus hermanos, reafirmando su compromiso con un ejercicio de transparencia incuestionable en el seguimiento del proceso de restauración de su Dolorosa, una de las imágenes más veneradas de la Semana Santa sevillana.