A contracorriente | Todo un acierto

Hay ocasiones, contadas la mayor parte, en que las hermandades -las juntas de gobierno- siguen su propio criterio, abstrayéndose de las corrientes de opinión.

Estas últimas, que ahora conocemos como campañas, ponen y quitan bandas a su antojo. O pretenden hacerlo, como parece que han intentado hacer con la cofradía de la Sentencia de Córdoba.

La corporación de San Nicolás ha optado por las bandas del Sol y la Soledad de Cantillana, para que acompañen a sus titulares el próximo Lunes Santo. Y lo ha hecho cuando, por ejemplo, algunos sectores hispalenses ponían en duda que las cornetas del Sol fueran a hacerlo tras la Magna.

Cuando para cualquier hijo de vecino el Sol está atravesando un momento dulce, hubo quien insinuó todo lo contrario, quién sabe si porque a la banda le ha tocado la presunta nueva campaña.

Y no es menos cierto que, durante meses, no hubo que irse a Sevilla para que desde Córdoba se diera por hecho que una formación de la capital iba a poner sus sones a Gracia y Amparo. Pues tampoco, también se quedaron con las ganas.

Tener criterio propio es raro, pero la Sentencia lo tiene y acaba de dar un golpe sobre la mesa.