Pasión culmina la restauración de sus ángeles ceroferarios del siglo XVII, atribuidos al entorno montañesino

La intervención ha permitido recuperar la policromía y reforzar la estructura de las tallas, donadas a la Archicofradía por Miguel Barrera en 1900

La Archicofradía de Pasión de Sevilla ha anunciado la conclusión de los trabajos de restauración de sus ángeles ceroferarios del siglo XVII, un conjunto patrimonial de notable interés artístico que forma parte del legado histórico de la corporación y que ha sido objeto de una intervención destinada a garantizar su conservación y recuperar parte de sus valores estéticos.

Las labores han sido ejecutadas por los hermanos Carmen Bahíma y Alberto Pérez Rojas, responsables de una actuación centrada en la recuperación de estas piezas, cuya relevancia artística y antigüedad las convierten en elementos de especial consideración dentro del patrimonio de la Archicofradía.

Un conjunto escultórico vinculado al entorno montañesino

Los ángeles ceroferarios son imágenes de tamaño académico cuya concepción artística presenta una estrecha proximidad con la estética montañesina. Esta vinculación estilística ha llevado a atribuir las tallas al entorno de Martínez Montañés, una referencia fundamental para comprender las características formales de la escultura sevillana del periodo.

La corporación ha destacado la indudable valía artística de estas obras, cuyo interés trasciende su función dentro del patrimonio cofradiero para situarlas en el ámbito de la creación escultórica de la Sevilla del siglo XVII.

En cuanto a su procedencia, los ángeles fueron donados a la Archicofradía en 1900 por el hermano Miguel Barrera, incorporándose desde entonces al patrimonio de la institución y pasando a formar parte de la herencia artística que la corporación ha conservado a lo largo del tiempo.

Limpieza, recuperación de la policromía y consolidación estructural

La restauración ha comprendido diferentes actuaciones dirigidas tanto a la mejora de la apariencia de las tallas como a la estabilidad y conservación de sus materiales. Entre los trabajos desarrollados se encuentra la limpieza de las piezas, un proceso destinado a recuperar la lectura de sus superficies y favorecer una mejor apreciación de sus características artísticas.

Asimismo, la intervención ha permitido abordar la recuperación de la policromía, uno de los aspectos esenciales en la conservación de la escultura policromada, con el propósito de devolver protagonismo a los valores cromáticos de las imágenes.

El tratamiento se ha completado con la consolidación de los ensambles y de la estructura interna de las tallas, una actuación orientada a reforzar la integridad física de los elementos escultóricos y contribuir a su preservación frente al deterioro.

Reconocimiento a los responsables de la intervención

La Archicofradía de Pasión ha expresado su agradecimiento a Carmen Bahíma y Alberto Pérez Rojas por el trabajo realizado en la conservación de estas piezas de considerable mérito patrimonial.

Con la finalización de los trabajos, la corporación reafirma su compromiso con la protección y el mantenimiento de su patrimonio histórico-artístico, poniendo el acento en la importancia de preservar un legado escultórico cuya antigüedad y singularidad requieren actuaciones especializadas.