Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo, entronizada en el paso procesional

Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo ya se encuentra dispuesta sobre su paso procesional, preparada para recuperar las calles del Campo de la Verdad el próximo 27 de septiembre. La salida tendrá lugar a las 19:00 horas desde la parroquia de San José y Espíritu Santo, en una jornada especialmente significativa después de la restauración a la que la imagen ha sido sometida durante los últimos meses. El acompañamiento musical correrá a cargo de la Banda de Música de El Saucejo (Sevilla).

El regreso al culto de la imagen, producido el pasado 15 de septiembre, ha supuesto mucho más que la conclusión de una intervención de conservación. Tras permanecer cerca de seis meses apartada del culto, Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo volvió al templo después de unos trabajos dirigidos por la restauradora Ana Infante de la Torre, que han permitido recuperar valores materiales de la talla y, al mismo tiempo, aportar nuevos datos sobre su posible antigüedad.

Una datación que abre una nueva perspectiva histórica

Uno de los hallazgos de mayor trascendencia surgidos durante el proceso restaurador se encuentra en los resultados de los análisis efectuados sobre la imagen, que sitúan provisionalmente su ejecución entre 1604 y 1606. La datación aún debe recibir la certificación definitiva, por lo que este marco cronológico permanece sujeto a confirmación.

De confirmarse estos resultados, Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo se situaría como la imagen mariana más antigua datada de Córdoba, una consideración de extraordinaria relevancia desde las perspectivas histórica, artística y devocional. La posible antigüedad de la talla permitiría retrotraer su presencia hasta los primeros años del siglo XVII y vincular materialmente su historia con una devoción documentada desde aquel periodo.

La cronología obtenida durante la restauración encuentra, además, un paralelismo especialmente significativo con la documentación histórica conservada en la parroquia de San José y Espíritu Santo y consultada por la Hermandad del Descendimiento. En esos documentos aparecen referencias a la devoción a la Virgen del Rayo alrededor del año 1605, prácticamente coincidente con la datación que provisionalmente señalan los análisis.

Esta coincidencia entre los datos documentales y los resultados materiales de la intervención permite reforzar la perspectiva de una devoción con más de cuatro siglos de recorrido histórico, estrechamente ligada al Campo de la Verdad y a las generaciones de vecinos que han mantenido su vinculación con Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo.

Una restauración centrada en la conservación de la talla

Los trabajos acometidos por Ana Infante de la Torre no se limitaron a recuperar la apariencia externa de la imagen. Durante la presentación de la intervención, la restauradora explicó que la talla presentaba problemas que afectaban a su conservación y estabilidad, de manera que la prioridad fue actuar sobre sus aspectos estructurales para garantizar su preservación.

La intervención ha permitido asimismo recuperar parte de la policromía original, especialmente perceptible en áreas como el rostro y las manos. De este modo, el proceso ha posibilitado devolver a la imagen determinados valores relacionados con su apariencia primitiva, al tiempo que se preservaban los materiales que conforman la talla.

Entre los aspectos de mayor relevancia se encuentra igualmente la recuperación de las manos originales de la imagen, elementos primitivos que contribuyen al conocimiento de su concepción artística y constituyen una parte especialmente significativa de los vestigios históricos conservados.

El resultado de la actuación combina así la necesaria consolidación de la talla con la recuperación de elementos pertenecientes a su materialidad original, proporcionando además nuevos datos para profundizar en el estudio de una imagen cuya historia podría remontarse a los primeros años del siglo XVII.

La presentación de la intervención

El regreso de Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo fue presentado en la propia parroquia de San José y Espíritu Santo, en un acto que contó con la participación del hermano mayor de la Hermandad del Descendimiento, Manuel Millán Díaz; la restauradora responsable de los trabajos, Ana Infante de la Torre; y el presidente de la Diputación de Córdoba, Salvador Fuentes Lopera.

Durante su intervención, Fuentes puso de relieve el trabajo que las hermandades desarrollan durante todo el año para la conservación y puesta en valor del patrimonio artístico y religioso que custodian. Asimismo, agradeció a las corporaciones cofrades la labor realizada y su preocupación por preservar obras de relevancia patrimonial como Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo.

La actuación ha contado con la colaboración de la Diputación de Córdoba, dentro de la Convocatoria de Subvenciones en Régimen de Concurrencia Competitiva para la Restauración de Patrimonio Cofrade de la Provincia de Córdoba correspondiente al ejercicio 2025.

El proyecto ha supuesto un presupuesto total de 11.615,77 euros, mientras que la institución provincial ha sufragado el 80 % mediante una ayuda de 9.292,62 euros.

El regreso a la Hermandad y la recuperación de una antigua devoción

La vinculación contemporánea de la imagen con la Hermandad del Descendimiento se remonta a 2020, año en el que Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo regresó a la corporación después de la disolución de la hermandad que hasta entonces le había rendido culto.

Aquel retorno permitió recuperar para la Hermandad una devoción profundamente arraigada en el Campo de la Verdad y favoreció el regreso de la imagen al templo con el que históricamente había mantenido su vinculación.

La relación entre la Virgen del Rayo y la Hermandad del Descendimiento cuenta, además, con antecedentes en los primeros años de la propia corporación. La imagen llegó a procesionar junto al Santísimo Cristo del Descendimiento, dejando constancia de una relación que forma parte de la historia de la hermandad.

Desde su reincorporación en 2020, la corporación ha desarrollado una labor orientada a la recuperación, conservación y puesta en valor de esta antigua devoción mariana. La restauración ahora concluida representa uno de los hitos de ese proceso, no solo por haber contribuido a garantizar la conservación de la talla, sino también por haber abierto nuevas posibilidades para el estudio de su cronología.

La imagen afrontó su retorno al culto antes de los cultos

Tras su regreso a la parroquia, Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo permaneció el 16 de septiembre expuesta en veneración extraordinaria en San José y Espíritu Santo. La convocatoria permitió a hermanos, fieles, devotos, vecinos del Campo de la Verdad y cuantos cordobeses quisieron acudir contemplar nuevamente la imagen después de casi medio año alejada del culto.

La exposición constituyó también la primera oportunidad para apreciar directamente los resultados de una intervención que ha recuperado parte de la policromía original y las manos primitivas, además de aportar nuevos elementos para el estudio de la posible antigüedad de la talla.

Posteriormente, entre los días 17 y 19 de septiembre, se celebró el triduo dedicado a Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo. Cada jornada contempló el rezo del Santo Rosario y la celebración de la Eucaristía, como preparación para la continuidad de los cultos y el regreso de la imagen a las calles.

El Campo de la Verdad volverá a acompañar a su Virgen

La culminación de este periodo llegará el próximo 27 de septiembre, cuando Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo vuelva a salir en procesión desde la parroquia de San José y Espíritu Santo a las 19:00 horas. La jornada permitirá contemplar sobre su paso procesional una imagen que acaba de atravesar un proceso de restauración especialmente relevante por sus implicaciones materiales e históricas.

La Banda de Música de El Saucejo (Sevilla) será la encargada del acompañamiento musical de una salida que se produce después de la recuperación de la talla y en un momento en el que los análisis realizados durante la intervención han abierto una nueva perspectiva sobre sus orígenes.

La restauración ha permitido, en definitiva, asegurar la conservación de una imagen vinculada durante generaciones al Campo de la Verdad, recuperar elementos originales y profundizar en el conocimiento de una devoción cuya documentación conocida ya apuntaba hacia los primeros años del siglo XVII.

A la espera de la certificación definitiva de los análisis, la posibilidad de situar su ejecución entre 1604 y 1606 confiere a Nuestra Señora de los Dolores y del Rayo una dimensión histórica singular. La talla podría conservar en sus propios materiales el testimonio de más de cuatro siglos de devoción en Córdoba, mientras que su reciente restauración ha permitido sacar a la luz nuevos datos sobre un pasado estrechamente unido a la parroquia de San José y Espíritu Santo y al Campo de la Verdad.