El rincón de pensar | La SGAE también se pone el antifaz

Parece que en el mundo cofrade ya no basta con pagar flores, cera, bandas, y demás gastos de una Estación de Penitencia. Ahora también hay que pasar por caja para que la música suene.

La SGAE, en su infinita sensibilidad hacia nuestras tradiciones, solicita un 7 % a las Hermandades para el acompañamiento musical de 2027. Porque, al parecer, cuando una banda interpreta una marcha detrás de un paso, alguien debe estar perdiendo una oportunidad de negocio.

Qué curioso que se hable tanto de proteger la cultura y tan poco de proteger a quienes la mantienen viva durante todo el año, muchas veces con el esfuerzo desinteresado de sus hermanos.

Las Hermandades no son festivales, ni macroconciertos, ni empresas de espectáculos. Son corporaciones religiosas que sostienen una tradición centenaria gracias al sacrificio de sus hermanos, que ya bastante tienen con cuadrar unas cuentas que cada año parecen más propias de una multinacional.

Y mientras tanto, la música sigue sonando, los músicos siguen cobrando y las Hermandades siguen haciendo milagros para que todo salga adelante.

Al final, va a resultar que para escuchar una marcha procesional habrá que sacar una papeleta de sitio… ¡pero para la SGAE!

Porque en Semana Santa, al parecer, hasta la fe tiene derechos de autor.