La palabra “tradición” es muy apreciada entre los cofrades cordobeses. Tal vez, se deba a que como en la capital califal hay pocas, se acarician con la memoria las que se tienen y se inventan las que nunca poseyeron.
Y puede que eso precisamente sea lo que le suceda al delegado de Hermandades con las “tradiciones” del Viernes y del Sábado Santo. En una entrevista que veía la luz este fin de semana, el máximo conocedor de las cofradías a nivel eclesial defendía ese concepto consuetudinario con respecto a un supuesto recogimiento en el Sábado Santo.
Llama mucho la atención el término, pues cuando salía otrora cofradía del Rayo no parecía apelarse a ese recogimiento tan de Sábado Santo cordobés. Como también la llama que aluda a la hora de inicio de la Vigilia Pascual en la Catedral, que puede que preocupe más por la edad de algún canónigo que debe irse temprano a la cama.
Todo parece apuntar a que lo que ocurre con las tradiciones es lo mismo que con el Corpus, que no hay ganas de cambiar y que, si se hace, será por obligación, no por devoción.





