A contracorriente | Una de pregoneros

Acertar equivale, con frecuencia, a errar. Pero también es sinónimo de tomar decisiones. Y a quienes conforman la junta de gobierno de cualquier agrupación o consejo, cada año les toca beber un poco de ese cáliz.

En ese contexto, la Agrupación de Cofradías de Córdoba tenía para 2026 una papeleta (y no de sitio) con el pregón de la Semana Santa. Tras un 2025 que para muchos resultó fallido, el del próximo año se antojaba capital en el elegido.

Y ese no ha sido otro que el periodista cordobés Eloy Moreno, al que me une una trayectoria común en alguna etapa del pasado y que ha conseguido ser uno de los rostros más conocidos de Canal Sur, gracias a su labor en Andalucía Directo.

Su simpatía ante las cámaras es la misma cuando estas se apagan y su capacidad de empatizar, en consecuencia, es evidente. Desde el atril del Gran Teatro tendrá esa misión, la de empatizar con el público, pero también la de transmitir esa emoción, ese escalofrío que son las cofradías y su orden último, la trascendencia.

Estoy prácticamente seguro de que lo conseguirá. Pero sea como fuere, la decisión se ajusta a los cánones del mínimo que se aguarda, que no es otro que te gusten las cofradías.

Hay más designaciones, pero me quisiera detener en una, la del exaltador de la saeta. Esa misión la tendrá Rafael Butelo, a quien también me unen lazos de cariño, respeto y amistad. Si alguien lo merecía era él, y por primera vez en mucho tiempo se premia a alguien que va de frente en un tiempo que parece no ser el ideal para eso.

Acertar equivale, con frecuencia, a errar. Pero también es sinónimo de tomar decisiones y las de este año no parecen equivocadas.