A paso mudá, Opinión

A paso mudá | Una pre-Cuaresma más que pronunciada

Cuando todavía no hemos llegado a la Cuaresma, fecha más que señalada en el calendario cristiano y, por lo cual cofrade, una gran multitud de actos, tienen lugar en los distintos puntos de nuestra geografía.

Comienzan los cultos en los que los hermanos acuden con más frecuencia (¿qué raro, no?), las igualas y los ensayos de costaleros, los ensayos de las bandas por las calles y los conciertos y certámenes cada pocos días. Entonces, ¿se ha convertido esta fecha en un momento señalado en nuestro calendario?

Noches en las que mientras papá ensayaba con su paso, tú ibas a verlo con mamá, fuese la hora que fuese, terminase a la hora que terminase. Y si no había ensayo del paso, había ensayo de la banda. Largas noches en esta última, y no solo en cuaresma, viendo, disfrutando, aprendiendo, sintiendo… y un sinfín de adjetivos para calificar dichos sentimientos.

Largas noches en la Iglesia, mientras papá ayudaba en el montaje de los pasos y mamá en las labores de organización. No importaban las tantas horas que conllevaba dicha labor, ni importaba quedarse dormido en un banco de la Iglesia mientras se realizaba el trabajo, la cuestión era irse el último, era el no abandonar nunca.

Largas noches cuaresmales de ensayos musicales, andando por las calles cercanas al local de la agrupación. Noches en las que no importaba que al día siguiente hubiera clase, porque era puro disfrute.

Estas mismas palabras, las escribí hace unos dos años aproximadamente, concretamente, en la Cuaresma, pero visto lo visto, ¿tenemos realmente una pre-Cuaresma más intensa que la propia Cuaresma? No sé yo si esto es positivo o negativo para el mundo de las cofradías, pero disfrutemos mientras podamos porque creo que ya mismo nos cortarán el chorro de todo esto.