El próximo domingo, llega una Persona importante por nuestras calles de Córdoba. Se tiene que adornar todo, incluso debería de tener un orden para que todos pueden llegar a El. Será hermoso ver cómo todas las personas acuden a la hora del encuentro, en que este Señor que hace todos los días tanto por nosotros ahora sea cuando nosotros le respondamos con nuestra presencia.
Si preparamos la escucha activa de nuestro corazón, escucharemos grandes palabras cada vez que nos mire, tales como «Yo soy La Luz del mundo», «Yo soy el camino, la verdad y la vida», «Yo soy el Pan Vivo». Palabras de esperanza en una ciudad que tanto vamos padeciendo, tanto se ve en el mundo, miseria y pobreza son las dos cosas que más le mueve el corazón al que nos visita.
Perdonarme aún no os dicho quién viene, o quién está todos los días con nosotros. Será el próximo domingo, saliendo de su Catedral, el Santísimo, nuestro Dios vivo y verdadero. El que le ha dado rostro a todas nuestras hermandades, el que gracias a El tenemos el nombre de cada uno de nosotros. Él sale a la calle, y ¿nosotros? No es el día internacional del sofá, ni de la comodidad, ni de bares… es el día del AMOR. Dios con su Cuerpo y con su Sangre no se queda en el Sagrario sino que sale a las calles a mirarte, a bendecirte, a darte esperanza y motivos para tu vida.
Que gran día! Para dar testimonio de nuestra fe, para decirle a nuestros pequeños señalándole a la Hostia Sagrada AHÍ ESTÁ DIOS. No podemos dejar solo a Aquel que nos ama con locura, Aquel que nos permite que le podamos decir PADRE.
Que el domingo verdaderamente sea un día lleno de AMOR y de DIOS. ¿Te vas a quedar en tu casa? Recuerda siempre, el que te amo y no de broma, quiere que tampoco tú lo ames de broma.





