El aplazamiento de la Procesión Magna de Jerez, desde el 12 al 19 de octubre, ha propiciado una serie de daños colaterales para las corporaciones participantes en este acontecimiento extraordinario, esencialmente en lo que respecta al acompañamiento musical concebido para esta ocasión única e irrepetible, toda vez que algunas de las bandas contratadas tienen compromisos de otra índole en la nueva fecha escogida, pero no solamente en este ámbito.
Según afirman determinados diarios locales jerezanos, hay una corporación que está sopesando muy seriamente no participar en el acontecimiento, la Hermandad de Amor y Sacrificio cuyo hermano mayor ha explicado en las últimas horas que la corporación tenía garantizada la presencia de una cuadrilla completa de cargadores para el 12 de octubre pero que no está en condiciones de garantizar lo mismo con vistas al 19. Todo ello por las especial idiosincrasia de esta hermandad que exige que la totalidad de los cargadores sean hermanos.
La cuestión alegada por el máximo responsable de la hermandad estriba en que muchos de los cargadores que habían garantizado su presencia en la magna del 12 de octubre son hermanos de la cofradía que residen fuera de la ciudad que pensaban desplazarse para estar ese día junto a su imagen, pero que por cuestiones personales, laborales y de otra índole no podrán hacer lo mismo el 19 de octubre, por lo que este hándicap hace que no sea factible afrontar la presencia de la dolorosa en esta histórica procesión.
De este modo, si bien es cierto que la hermandad no se ha pronunciado oficialmente al respecto, muchos medios locales ya dan por hecho que la magna se quedará con 36 dolorosas frente a las 37 previstas inicialmente. Habrá que esperar acontecimientos en este sentido, y constatar si esta ausencia se termina concretando y si, en su caso, es la única que se produce,





