La Divina Pastora de Córdoba ya se encuentra de nuevo en el Santo Ángel tras haberse sometido a una restauración por parte del imaginero Antonio Bernal, tal y como adelantamos en este medio el pasado mes de julio. La bellísima imagen mariana ha sido sometida a un proceso de limpieza de la policromía en la cara, manos y pies, así como un arreglo de la sujección del aro de los pendientes y la estructura de sus brazos. De igual forma, se ha procedido a arreglar la sujección del aro de estrellas al cuerpo y de la mano que sujeta el báculo. Todo queda listo, por tanto, para la procesión de la Pastora del próximo 29 de septiembre.
La Divina Pastora de Capuchinos se ha presentado en todo su esplendor, acertadísimamente ataviada para la época estival, portando una saya brocada en color beige tostado, manto color rosa palo, pellica antigua y velo de seda natural del siglo XIX, rematando el conjunto una pamela de malla de oro. Además, la bellísima imagen mariana estrenaba unos pendientes donados por su Teniente de Hermano Mayor, Inmaculada Luque. Un conjunto perfectamente acoplado, que viene a estilizar más si cabe la belleza de la Pastora de la mano de su vestidor, Antonio Villar Moreno.
La reorganización del Redil Eucarístico de la Divina Pastora y Antigua Hermandad de Nuestra Señora de la Esperanza en el Santo Celo de las Almas y Beato Fray Diego José de Cádiz parece ya una auténtica realidad. Cabe recordar que la Pastora recorrerá las calles de la feligresía de Capuchinos el próximo 29 de septiembre, siendo una esperada procesión impulsada por el retorno de fray Ricardo de Córdoba a la ciudad. Musicalmente, será la Banda de Música de la Esperanza la encargada de hacer sonar sus acordes tras la dulce imagen de la Pastora de Capuchinos.





