Antonio Luis Troya presenta su nueva obra: una nueva imagen de la Virgen de Desatanudos de 2,10 metros para un santuario de República Dominicana

El imaginero Antonio Luis Troya acaba de culminar su última creación: una nueva imagen de la Virgen de Desatanudos, una obra destinada al nuevo santuario que se construirá en honor de la Virgen de Santa Cruz, en República Dominicana. La pieza, concebida desde los parámetros estéticos del barroco andaluz y con una particular evocación de la tradición del Barroco sevillano, alcanzará una altura de dos metros y diez centímetros.

La imagen ha sido realizada en madera de cedro y policromada al óleo, siguiendo los procedimientos propios de la imaginería sacra de tradición barroca. La propuesta se integra en el lenguaje artístico de Antonio Luis Troya, que traslada a una obra de gran formato una concepción vinculada a la tradición andaluza y, especialmente, a los recursos expresivos y formales del Barroco sevillano.

Una imagen monumental para el futuro santuario

La Virgen de Desatanudos constituirá el eje principal de un proyecto artístico de conjunto que se completa con tres arcángeles, igualmente realizados en madera y con una altura aproximada de un metro y diez centímetros cada uno. Estas imágenes acompañarán en el futuro retablo-altar a la Virgen, configurando el conjunto destinado al nuevo santuario que se construirá en la República Dominicana.

El proyecto se plantea así como una composición unitaria en la que la imagen mariana ocupará el lugar central, acompañada por las tres figuras angélicas que completarán la futura estructura retablística y devocional del templo.

La representación de Satanás en un cuadro

Uno de los elementos singulares de la obra se encuentra en la representación de Satanás, que no se ejecutará como una escultura independiente, sino mediante un cuadro integrado en la composición.

Para desarrollar esta solución, Antonio Luis Troya ha tomado como referencia el modo en que aparece representada esta figura en la imagen de la Virgen de Guadalupe, realizando una recreación destinada a trasladar al volumen y al lenguaje escultórico una concepción vinculada originalmente al ámbito pictórico.

El resultado propone una particular combinación entre tradición iconográfica, recreación volumétrica y lenguaje barroco sevillano, dentro de una obra de grandes dimensiones destinada a ocupar un lugar central en el futuro santuario.

Madera de cedro, policromía al óleo y tradición andaluza

La elección de la madera de cedro y de la policromía al óleo responde a una tradición profundamente arraigada en la imaginería andaluza. Sobre estos materiales, Antonio Luis Troya desarrolla una obra que mantiene como referencia los recursos formales y expresivos del barroco andaluz, trasladándolos a una creación de nueva factura y de dimensiones monumentales.

La imagen de la Virgen Desatanudos, con sus 2,10 metros de altura, constituirá el centro de un conjunto artístico que se completará con los tres arcángeles de 1,10 metros cada uno y que, una vez concluido el nuevo santuario de la Virgen de Santa Cruz, ocupará su lugar en el futuro retablo-altar.

La última obra de Antonio Luis Troya se presenta así como un ambicioso proyecto de imaginería sacra en el que la madera, la policromía al óleo, la tradición barroca andaluza y la herencia del Barroco sevillano confluyen para dar forma a un conjunto destinado a la devoción y al culto en la República Dominicana.