Jesús Muros Ortega pronunciará la Exaltación de María Santísima de la Aurora el próximo 2 de septiembre

La Hermandad de la Aurora de Granada ha designado a Jesús Muros Ortega como Exaltador de María Santísima de la Aurora, una responsabilidad que asumirá con motivo de los cultos que la corporación celebrará el próximo mes de septiembre en honor de su Amantísima Titular.

El acto tendrá lugar el 2 de septiembre en la Sede Canónica de la Hermandad y servirá para abrir un periodo de especial intensidad devocional en torno a María Santísima de la Aurora. La exaltación constituirá, por tanto, el pórtico de unas jornadas marcadas por la oración, la celebración cultual y la veneración de la titular mariana de la corporación granadina.

Una trayectoria estrechamente vinculada a la Hermandad

La elección de Jesús Muros Ortega se encuentra estrechamente relacionada con su dilatada trayectoria de servicio a la Hermandad de la Aurora. Fue Hermano Mayor de la corporación entre los años 2000 y 2012, un periodo especialmente significativo en la historia de la institución, al coincidir con uno de sus acontecimientos más trascendentales: la Coronación Canónica de María Santísima de la Aurora.

Durante aquellos años, Muros Ortega desempeñó una responsabilidad determinante al frente de la Hermandad, manteniendo una vinculación particularmente profunda con la devoción a su titular mariana. A esta trayectoria se suma su paso por la presidencia de la Real Federación de Hermandades y Cofradías de Semana Santa de Granada, desde donde continuó dando testimonio de su entrega, compromiso y servicio a la Iglesia y al mundo cofrade.

La Hermandad destaca su vínculo con María Santísima de la Aurora

La corporación ha expresado su satisfacción por un nombramiento que supone el reconocimiento a la trayectoria de un hermano profundamente vinculado a María Santísima de la Aurora y cuya vida cofrade ha estado marcada por la responsabilidad y la dedicación a la Hermandad.

Asimismo, la corporación ha agradecido sinceramente a Jesús Muros Ortega la aceptación de esta responsabilidad, confiando en que la Virgen de la Aurora lo ilumine e inspire durante la preparación de su intervención.

La exaltación estará llamada a convertirse así en una expresión de la devoción personal y del profundo cariño que el designado ha profesado siempre a María Santísima de la Aurora, en un acto que abrirá los cultos de septiembre y que reunirá la memoria de una trayectoria de servicio con la palabra dedicada a la titular mariana de la Hermandad.