Ya lo explicó en una emotiva entrevista concedida a Gente de Paz: «El vacío que deja Ricardo es imposible que nadie lo pueda reemplazar. Si yo no hubiera conocido a Ricardo, no sería el Antonio Villar Moreno que soy. Evidentemente soy hijo de mi padre y de mi madre, los llevo en los apellidos y por ello le doy todos los días gracias a Dios, porque mi padre, que ya no está, mi madre y mi abuela, son unos seres maravillosos. Pero el Antonio Villar Moreno artista que soy, si yo no hubiera conocido a Ricardo, ni por asomo lo sería. Ricardo me enseñó la pasión por la Virgen. Ahí se resume todo. El consejo más importante que Ricardo me dio es: la única que no te va a fallar nunca es la Virgen».
Emotivas sentencias convertidas en verdades absolutas por parte de un hombre en cuya vida, a todos los niveles, Fray Ricardo de Córdoba ha sido y es un elemento esencial e insustituible. Por ello su figura estará presente en dos de los hitos que el artista cordobés tiene ante sí en las próximas semanas, dos citas cara a cara con la Virgen en dos de sus más queridas advocaciones, la Virgen del Socorro y Santa María de la Merced, en virtud de dos pregones que protagonizará Villar los próximos 1 de 21 del mes en ciernes. Un Antonio Villar que ya ha regalado al universo cofrade sus dotes de orador en pregones como el del pasado mes de mayo con motivo de la Coronación Pontificia de la Virgen de la Soledad ede Ciempozuelos o el que ofrendó a la Virgen de la Palma de Córdoba con motivo de sus bodas de plata.
Dos pregones que serán sumamente especiales porque en el corazón, la memoria y, qué duda cabe, en su discurso, Ricardo estará muy presente; no en vano el proio Villar reconoce estar, en cierto modo «en deuda con él». La primera de estas citas, tendrá lugar en la Ermita de la Virgen del Socorro, la Patrona del Mercado Sánchez Peña, a partir de las 20 horas. La segunda, en la Iglesia de San Antonio de Padua, frente de la Madre de los Mercedarios. Dos jornadas en las que la emoción estará a flor de piel.





