Hablar del tándem que conforman Fray Ricardo de Córdoba y Antonio Villar es hablar de una de las parejas artísticas más prolíficas y que mejor se han complementado en las últimas décadas a lo largo y ancho de los cuatro puntos cardinales que configuran el universo cofrade. De la creatividad innata del primero ejecutada con maestría por el segundo han nacido numerosas piezas que han engrosado el patrimonio artístico de decenas de hermandades de las ocho provincias andaluzas.
Hermandades como el Císter, La Paz, El Amor, el Descendimiento o la Expiración son algunos de los muchos ejemplos de corporaciones cuya riqueza estética se halla trufada del buen hacer de ambos, que trabajando juntos o por separado han sabido dotar el ajuar de sus imágenes devocionales de interesantes piezas que han incrementado considerablemente el caudal heredado de las hermandades que les rinden culto.
El pasado mes de marzo, por ejemplo, San José y Espíritu Santo era testigo de la presentación del nuevo Simpecado de la Hermandad del Descendimiento, diseñado por el artista capuchino y bordado por Villar con orfebrería de Manuel Aguilera Villanueva y modelado de la Inmaculada central de Manuel Luque Bonillo. Igualmente, en el mes de julio era la Hermandad de las Penas de Santiago quien encargaba la restauración y enriquecimiento del manto de salida de Nuestra Señora y Madre de los Desamparados al afamado bordador cordobés cuya faceta de vestidor o diseñador también se expande progresivamente más allá de nuestras fronteras.
Una ingente labor que se ha dejado notar en los últimos tiempos con nítida solidez en importantes trabajos como los respiraderos para el paso de la Reina de los Ángeles de la Hermandad del Císter o la saya para la Virgen de la Soledad de Campo de Criptana, el manto de coronación de la Estrella de Villa del Río o el palio de la Virgen de la Palma de la hermandad de La Entrada Triunfal o los faldones del paso de misterio de la Hermandad de la Expiración de Córdoba.
Hace tan sólo unas horas, ha sido el propio Villar Moreno quien ha anunciado a través de su cuenta de una conocida red social su nuevo trabajo que dará forma a un nuevo diseño del fraile capuchino. Se trata de una saya para Nuestra Señora de la Amargura de la localidad sevillana de Mairena del Alcor. Una pieza que será bordada en oro fino sobre terciopelo color vino tinto, que a buen seguro volverá a evidenciar el elevado nivel artístico de cuantas obras emanan de su trabajo conjunto.






