El Salón de los Tapices del Palacio de Viana ha acogido la presentación del Programa de Actos que, con motivo del centenario de su reorganización y del XXV aniversario de la coronación canónica de la virgen del Rosario, ha prevista la junta de gobierno de la hermandad de la Expiración. Un evento que ha tenido lugar dos días después de que el Obispado fuese testigo de una rueda de prensa, que contó con la presencia de Monseñor Demetrio Fernández, en la que se anunció la concesión de un Año Jubilar, por parte de la Santa Sede, que dará comienzo el próximo 3 de febrero, coincidiendo con el último día del quinario, que será presidido por Monseñor Demetrio Fernández, y se prolongará hasta el 11 de noviembre. Dos efemérides de importancia capital que confluyen en el año que está a punto de comenzar y que dotarán a 2018 de una singularidad extraordinaria para la Corporación de San Pablo.
El Año Jubilar ha sido concedido por la Penitenciaría Apostólica por mandato del Santo Padre con motivo del centenario de la reorganización de la hermandad desde que la hermandad se trasladase desde San Francisco hasta la Real Iglesia de San Pablo donde recibe culto desde 1904. Este escrito de concesión recuerda igualmente la celebración del XXV aniversario de la coronación canónica de la Virgen del Rosario. Los motivos de la solicitud del Año Jubilar, así como su concesión son el reconocimiento de la Iglesia a la devoción del Santísimo Cristo de la Expiración y los beneficios de su fomento mediante la concesión de este Año de Gracia para el cual se han organizado diversos actos conmemorativos.
Las dos fiestas cultuales más importantes del curso y que tendrán lugar en la Santa Iglesia Catedral serán el 4 de febrero, cuando tendrá lugar el traslado de la imagen del Santísimo Cristo de la Expiración y de María Santísima del Silencio para celebrar la Función Principal de Instituto y el 7 de octubre, fecha en la que la hermandad celebrará la Fiesta de Regla en la Catedral, con motivo del XXV Aniversario de la Coronación Canónica de Nuestra Señora del Rosario, donde fue coronada el 31 de octubre de 1993, por la iniciativa del que fuera Obispo de nuestra Diócesis José Antonio Infante Florido.
Una de las notas predominantes de la celebración será la importante obra social a desarrollar por parte de la corporación, que se centrará en los pilares básicos de la Hermandad, la comunidad claretiana y la Diócesis. Se ha comenzado a colaborar con Proclade ONGD de la Misioneros del Corazón de María en el proyecto de “Yachay: Apoyo a las Salitas Infantiles”, en el Departamento de Humahuaca (Jujuy) en Argentina. El proyecto pretende incidir en las dificultades que tienen los niños de 0 a 5 años en las regiones rurales para tener un desarrollo integral adecuado tanto físico como social e intelectualmente. Las Salitas Infantiles Comunitarias son salones comunitarios acondicionados para realizar actividades con los niños, es decir, se busca articular e integrar la salud y alimentación de los niños con los aspectos del desarrollo, juego y aprendizaje. De esto se encargan las mujeres de las mismas comunidades capacitadas para este fin, las Educadoras Infantiles Comunitarias. De otro lado, en la Diócesis se tiene el propósito de colaborar económicamente con el Seminario “San Pelagio”, para lo cual se ha creado la beca “Santísimo Cristo de la Expiración”, cuya finalidad es colaborar con la Diócesis en los gastos derivados de la formación de los futuros sacerdotes de nuestra Diócesis.
En el acto, que ha sido presentado por Jesús Cabrera y ha contado, además de la junta de gobierno en pleno de la corporación claretiana, con la presencia de José Juan Jiménez Coleto, vice rector del seminario de San Pelagio, Manuel Carrasco, superior de la orden claretiana en San Pablo, la alcaldesa del Carpio, la socialista Desirée Benavides y el presidente de la Agrupación, Francisco Gómez Sanmiguel, ha sido desvelado el cartel conmemorativo que ha sido realizado por el artista carpeño Jesús Zurita Villa, que además ha realizado una edición limitada de 100 grabados del cartel del Centenario. Un cartel cargado de un profundo simbolismo en el que, como el propio Zurita ha explicado, ha querido representar a Cristo prendido del árbol de la vida del Edén.
Unos actos de los que ya se conocían los derivados de las propuestas aprobadas en el Cabildo Extraordinario celebrado hace unas semanas, en el que la asamblea otorgó su consentimiento a tres importantes propuestas realizadas por la junta de Gobierno de la hermandad. La primera de ellas, el traslado del Santísimo Cristo de la Expiración y María Santísima del Silencio a la Santa Iglesia Catedral, prevista para la mañana del 4 de febrero, en conmemoración del centenario de la
reorganización de la corporación claretiana, en la que el paso irá acompañado por un grupo coral y música de capilla, la segunda, el traslado, también a la Catedral, de Nuestra Señora del Rosario Coronada en el mes de octubre, con motivo del XXV aniversario de su coronación canónica, y el tercero, la aprobación del proyecto de nuevo paso para el misterio de la cofradía, en cumplimiento de un viejo anhelo de buena parte de los hermanos de la corporación de San Pablo. Ambos traslados tendrían como objetivo la celebración de sendas funciones en la Santa Iglesia Catedral.
Además Nuestra Señora del Rosario dispondrá de una pieza que añadir a su ajuar en virtud del dibujo de la nueva saya que Luis Álvarez Duarte ha diseñado para la dolorosa que naciera de la magia de su gubia y cuya ejecución ha afrontado el prestigioso taller de Jesús Rosado Borja, uno de los artistas que se han convertido por derecho propio, en una de las referencias indiscutibles del bordado contemporáneo. Una exquisita pieza que quiere ser la ofrenda que la hermandad realizará a su Titular con motivo de la celebración el año que viene del XX aniversario de su Coronación Canónica y que se estrenará para dicha efeméride.
Entre los actos más relevantes que se desarrollarán a lo largo del año, se encuentran una meditación con Stabat Mater el próximo 28 de febrero, el 16 de marzo, el tradicional vía Crucis por las naves de San Pablo, el 18 de marzo el besamanos y besapies de los titulares. Además en septiembre se celebrará un concierto de carillón en San Pablo. El 26 de marzo el sorteo de la ONCE, estará dedicado al centenario de la reorganización de la hermandad. El 14 de septiembre será la presentación del cartel del aniversario de la coronación de la virgen realizado por Luis Álvarez Duarte y se presentará la saya. Del 4 a 6 de octubre se celebrará el triduo en honor a la virgen del Rosario predicado por Fray Ricardo de Córdoba. El día 7 de octubre, celebración de la función del centenario, se estrenará una misa compuesta por Clemente Mata. El 26 de octubre se presenta el libro de la historia de la cofradía, obra de Aranda Doncel en Miguel Castillejo, cuya elaboración ya adelantamos en Gente de Paz. Se celebrará una función conmemorativa el 31 de octubre. El 1 de noviembre tendrá lugar un besamanos extraordinario y finalmente el 10 de noviembre será la clausura.
Historia de la Hermandad
El origen de la devoción al Cristo de la Expiración lo encontramos en la antigua collación de San Nicolás de la Ajerquia cuando en el siglo XVII se inicia el culto a través de esta cofradía penitencial que sufrirá un enorme apogeo hasta los años cuarenta de la centuria dieciochesca, cuando una grave crisis, unida a los fuertes problemas entre la religiosidad popular y la mitra cordobesa en el XIX, lleven a la desaparición de la cofradía aunque se mantenga el culto y la devoción a la Imagen en la capilla donde actualmente radican los titulares de la cofradía cordobesa del Huerto, en la parroquial de San Francisco y San Eulogio.
En los primeros años del siglo XX el Padre Claretiano Antonio Pueyo propone su traslado hasta el que fuera Real Convento de dominicos de San Pablo, donde desde aquel momento estaban asentados los religiosos Hijos del Corazón de María, fuerte orden misionera fundada por San Antonio María Claret. Con el traslado de la Imagen del Cristo de la Expiración a San Pablo en 1904 se inicia una nueva etapa en la secular historia de esta devoción cordobesa. En 1918 se reorganiza la antigua hermandad y cofradía penitencial del Santísimo Cristo de la Expiración, realizando su salida procesional ese mismo año en la tarde del Viernes Santo, apareciendo ya con la actual Imagen de María Santísima del Silencio, donación de aquellos años bajo la advocación de Los Dolores, como queda plasmado en una fotografía que recoge esta primera salida. Durante el siglo XX la cofradía del Cristo de la Expiración sufre determinados altibajos que nos llevan hasta la segunda mitad de siglo, donde distintas personalidades de la Semana Santa de Córdoba se irán sucediendo en el cargo de Hermano Mayor dotando a la hermandad del estilo e idiosincrasia sobria y elegante que la caracteriza hoy día.
La llegada en 1973 de Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos se convierte en un auténtico revulsivo para esta corporación nazarena que, a partir de entonces, se esmera en crear unos pasos y un guión procesional de exquisito gusto y nobles materiales. La labor incansable de sus hermanos, muy ligada por aquel entonces con la juventud cordobesa, de ahí que la hermandad fuese conocida como la hermandad de “Los Estudiantes”. Tradición y devoción que se vio recompensada en 1993 cuando el Obispo José Antonio Infantes Florido decide premiar el 75º aniversario de la reorganización de la Cofradía de la Expiración con la Coronación Canónica a Nuestra Señora de Rosario en sus Misterios Dolorosos, Imagen que recogía la devoción secular a la Virgen del Rosario en la iglesia de San Pablo por los dominicos.







