«El ángel del Señor anunció a María». Así se presenta el impresionante altar de cultos de la Hermandad del Rocío de Córdoba. Un altar exquisito instalado por el equipo de mayordomía y priostía en el prebisterio de su sede canónica, la Real Iglesia de San Pablo.
El Bendito y Glorioso Simpecado cordobés, preside este altar entre querubines, apareciendo un ángel a sus pies sosteniendo las reliquias de San Juan Pablo II. Además, con su mano derecha señala el camino a seguir, «a Dios por María», frase pronunciada por el Papa Juan XXIII, de ahí que señale al Altísimo Sacramento del Altar.
Completan el altar más de 180 puntos de luz, que dan realce a esta nueva señal de amor hacia la Madre de los rocieros. Un nuevo excelente de trabajo que hacen que el altar de esta Hermandad cordobesa sea uno de los más esperados en la ciudad.











