Cádiz, Córdoba, Portada

Así es la maravillosa corona de Manuel Valera para la coronación canónica de la Virgen de los Dolores de Sanlúcar de Barrameda

Que el orfebre cordobés Manuel Valera se ha convertido en un referente indiscutible en toda la geografía cofrade es una verdad indiscutible que se materializa y se refrenda con cada una de sus nuevas creaciones, la última de las cuales ha visto la luz en la localidad gaditana de Sanlúcar de Barrameda: la maravillosa Corona para la Coronación canónica de Nuestra Señora de los Dolores. Una espectacular presea que ha sido presentada este fin de semana volver a subrayar que estamos ante uno de los orfebres más importantes del actual panorama de la Andalucía cofrade.

La presea fue presentada en un maravilloso acto organizado por la corporación sanluqueña en un enclave tan excepcional como los Jardines del Palacio de Orleans y Borbón, que tuvo como maestro de ceremonias a Antonio Bejarano, hermano y vestidor de la Hermandad de los Dolores

Se trata de una corona imperial compuesta de canasto con imperiales y ráfaga. La pieza, concebida en un estilo barroco rococó, se articula partiendo de una base arquitectónica compuesta por moldurones y placas con inclusión de broches engastados. Sobre esta base parte el canasto en estilo rocalla compuesto por un juego de “ces”, pellejinas y cartelas de nácar tallado con escudos y símbolos relacionados con la Hermandad que circundan todo el perímetro, que son los siguientes: Santísima Trinidad; Obispo Rico Pavés; Casa Real; escudo del Carmelo; Orden Servita; escudo de la Hermandad y Nao con la Cruz de Santiago.

Partiendo del canasto emergen cuatro ángeles, portando el del frontal el corazón traspasado de María por los siete puñales, como simbología de la advocación de la Santísima Virgen de los Dolores, y un corazón realizado con piedra de la cuesta de Belén el de la trasera, como guiño al lugar donde se veneraba una hornacina dedicada a la Santísima Virgen de los Dolores, a uno de los enclaves más queridos en el recorrido de la cofradía cada Miércoles Santo, así como muestra del amor que la ciudad de Sanlúcar lleva mostrando durante siglos a la Dolorosa de la Trinidad. Por su parte, los ángeles laterales, enlazan sus manos con los ángeles que surgen del resplandor, como gesto de cariño, amor y afecto entre hermanos, base de la religión cristiana. Los imperiales que parten del canasto se conforman en base a dos diseños distintos: cuatro imperiales cincelados con decoración de pellejinas y estrellas de circonita blanca tallada, y entre ellos otros cuatro imperiales más delgados, también compuestos a base de elementos rocalla y engastes de piedras. De la unión de todos los imperiales en una azucena surge la bola del mundo labrada en cristal tallado, que une el canasto con el resplandor, compuesto este de “ces”, pellejinas, nubes y cartelas de nácar tallado con escenas de los Siete Dolores de la Santísima Virgen. Además, aparecen cuatro ángeles como son los dos antes mencionados que unen sus manos con los del canasto, y otros dos que portan ramos de azucenas, flor alusiva a la pureza de María. Bordeando el resplandor se muestra el juego de rayos compuesto por rayos rectos en dos niveles, unos dorados y por delante otros plateados, y rayos flamígeros. El conjunto lo remata la cruz, símbolo del cristianismo y por ende, de la fe católica.

La corona, concebida siguiendo las técnicas de orfebrería tradicional como son el repujado y cincelado, la fundición y el engaste a buril, se haya realizada en oro de ley con terminaciones en bicolor, habiéndose utilizado soldadura de oro de ley para la unión de las piezas que conforman todo el conjunto. La obra incluye incrustaciones de piedras preciosas engastadas a buril, siendo estas circonitas blancas y zafiros, así como rubíes en el corazón traspasado. A su vez contiene elementos de nácar natural y cristal de roca para la bola, así como la antigua piedra de adoquinado de la vía pública que ha servido como base para tallar el corazón que porta el ángel trasero del canasto.

Regalo del Taller de Manuel Valera

En el trascurso de la cena tras la presentación de la Corona de Coronación realizada con los grupos de trabajo de la Hermandad y todos los hermanos y devotos que han acompañado en estos momentos de convivencia, Manuel Valera y Señora, en representación de su taller han hecho entrega al Hermano Mayor de un obsequio para la Imagen de Nuestra Señora de los Dolores con motivo de su Coronación Canónica.

El regalo consiste en una cruz pectoral realizada en plata de ley dorada con inscrustraciones en piedras preciosas y zafiros, que reproduce fidedignamente la cruz que remata la Corona de Coronación de la Señora.

Los actos de la Coronación Canónica

Ya presentada la corona este mes de mayo, el próximo día 8 mes será la presentación del Himno de la Coronación Canónica.

Del 25 de mayo al 12 de junio se celebrará la exposición colectiva «Visión Artística de una Coronación». También en junio, la Banda del Maestro Dueñas de El Puerto de Santa María ofrecerá un concierto de marchas en honor a la dolorosa sanluqueña.

Ya en julio, el día 2, será el pregón de la Coronación Canónica, pronunciado por Jesús Cruz Sallago. El 8 de julio tendrá lugar el traslado de la Virgen de los Dolores a la Parroquia de la O, celebrándose en tal templo Septenario desde el 11 al 17 del propio mes. El 19 de julio la imagen mariana será trasladada a la Basílica Menor de Nuestra Señora de la Caridad. El 23 de julio, en la basílica, será la Solemne Misa Estacional de Coronación Canónica de la Virgen de los Dolores en la Plaza de la Paz, celebrándose a su conclusión la procesión de alabanzas.

En agosto, desde el día 19 hasta el 18, será la exposición «Historia de una Coronación». Los días 12, 13 y 14 de septiembre tendrá lugar el Solemne Triduo en honor a Nuestra Señora de los Dolores con motivo de la festividad litúrgica de los Siete Dolores, celebrándose el día 15 Función Solemne en honor a la dolorosa. Posteriormente, el 17 y 18 de septiembre será la Solemne Veneración a la Virgen de los Dolores, concluyendo el programa de actos este último día con la Solemne Eucaristía de Acción de Gracias.