Así es «La Salvación del Padre», el cartel de Fran Gázquez para el Miércoles Santo de la Paz y Esperanza

La Hermandad de La Paz ha celebrado hoy la Solemne Función como culminación del Triduo dedicado a su Titular mariana. A su finalización, se ha procedido a la presentación del cartel anunciador del próximo Miércoles Santo, titulado «La Salvación del Padre».

Tras los saludos de rigor, Fran Gázquez , autor del cartel anunciador, que tiene como protagonista absoluto, a Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia, ha expresado que estos últimos cuatro meses han estado «cargados de compromiso y responsabilidad. Semanas de intenso esfuerzo y sacrificio hasta conseguir que nazca esta obra pictórica que hoy os presento. Ha sido un camino arduo, duro, pero también muy luminoso y reconfortante».

Ha reconocido que su cartel «nace de una visión, aunque más aún, parte de un anhelo. Todos conocemos el pasaje que el Misterio de nuestra Hermandad representa con tanta maestría: los momentos previos a la crucifixión del Señor. Pues bien, mi obra nace de aquella visión, del sueño de salvar al Señor de la Humildad y Paciencia de su dolor, de su inevitable destino que ya estaba escrito».

Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia, protagonista absoluto de la obra
se nos presenta con túnica morada, «inédito en un cartel, con su gesto de paciencia y humildad característico, pero a la vez, su Imagen parece emerger hasta un primer plano independiente de la escena que ocurre tras Él. El romano, a lomos del caballo, está señalando con su dedo al Señor como aquél que debe ser ejecutado. Sin embargo, en este óleo, su dedo juzga en otra dirección, la de Gestas.

El autor ha explicado, que las manos del Centurión Romano, situado a la izquierda del Señor, aparece con las manos ocultas por «los destellos de luz que trae la Paloma de Cristo, símbolo de la Salvación. Esa luz que renace de entre las tinieblas nos trae la vida, y queda explicitada en esas letras en hebreo que rodean su fulgor, Yayim».

En la parte inferior observamos Dos ángeles. El de la izquierda, con rostro de dulzura y con su mano queriendo acercarse al Señor, representa a los niños, a los «Pequehumildes» y al Grupo Joven, futuro de la Hermandad. Por su parte, el de la derecha, tiene «un rostro más recio, mucho más maduro, como si ya estuviera allí, en su presencia. El Señor, con sus manos, de hecho, señala en su dirección, acogiéndolo y teniéndolo junto a Él. Este Ángel son todos los hermanos que ya están con el Señor y gozan de su Luz».

El autor ha querido concluir que su pretensión es que «cuando miren la pintura no sólo estarán mirando a Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Paciencia y a su Misterio en todo su esplendor, sino que estarán viéndose a sí mismos. Contemplándose en los sentimientos más profundos de su corazón, sentimientos que tienen el poder de crucificar o salvar al Hijo de Dios, tal como lo tenemos cada día desde hace 2000 años».