La Junta de Gobierno de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Redención y María Santísima del Rocío de Sevilla acaba de presentar el proyecto de orfebrería para el paso de palio de la Virgen del Rocío diseñado por el artista malagueño Curro Claros. Este proyecto lo conforma: candelería, jarras, violeteros y llamador, en consonancia al palio de la Santísima Virgen y a los varales y respiraderos de Jesús Dominguez.
Todo el conjunto que formará la orfebrería de la candelería es de estilo neobarroco romántico, en el cual se conjugan elementos típicos de la ornamentación barroca, incluso rococó con elementos típicos de la naturaleza. La base de los candelabros parte de una planta triangular, sus aristas son roleos revestidos de acantos y en sus tres caras se muestra la cruz de Santiago, titular de la Hermandad y de la sede canónica.
De dicha base parte el cuerpo o vástago del candelabro torneado con decoración vegetal, a mediación del mismo un nudo con querubines alados que nos traslada a los actuales varales del paso de palio de la Santísima Virgen. Un rompimiento de conchas abraza el cuerpo superior, que se muestra en forma cónica con ornamentación, floras y fauna alada. El platillo descansa sobre una nube de cabeza de ángeles y lo forma un entramado de acantos y helechos, siendo sus bordes irregulares, en contradicción a los que normalmente solemos ver en los demás candeleros y remata el mechero o cubillo, que emerge de un cascabullón de hojas.
Jarras: Una gran lazada abraza un ramo de flores silvestres conformado por: lirios, romero, amapolas. cardos y margaritas. En todas ella van significados bíblicos los cuales hacen alusión a la Santa Madre de Dios. En la cintura de la jarra observamos nuevamente el uso de conchas, que bien podrían ser en alusión al Apóstol Santo. pero en esta ocasión vemos una perla en su interior que hace una especial mención a María como primer sagrario de Cristo. Las asas las conforman dos ánsares con alas desplegadas con majestuosidad, de cuyo pecho penden dos grandes guirnaldas de flores que convergen en un broche central, el cual representará en cada una de sus caras y distintas jarras un símbolo relacionado con las letanías del Santo Rosario. Estas irán bañadas en oro sobre piedra de color verde. color del manto de la Virgen del Rocío y de sus tramos de nazarenos.
Violeteros: Los violeteros del frontal del paso de palio son consecuencia de las jarras descritas anteriormente, usando los mismos elementos ornamentales en los cuales está de nuevo muy presente la pedrería verde, así como la amplia profusión en su ornamentación.
Llamador: El llamador se forma sobre una peana rectangular con una cenefa profusa y broches con pedrería verde que se presenta en forma de esc. Se eleva un gran roleo formado por hojas de acanto y ramas de olivo en alusión al huerto de los olivos dónde fue traicionado el Divino Redentor. Santiago Apóstol sigue estando muy presente, en este caso con su característica cruz, mientras que en la parte principal está el Espíritu Santo. señal de Pentecostés, el cual despliega sus alas en forma de blanca Paloma Coronada, de la cual emanan lenguas de fuego y en su pecho el anagrama de María. Finalizando, aparece un pergamino por el conjunto en el que se puede leer la siguiente inscripción «Al ciclo con el Rocío del Ciclo.
El paso de palio de la cofradía hispalense es una combinación de terciopelo verde y maya que fue diseñado por Antonio Dubé de Luque y que se ejecutó entre los años 1970-77. La primera fase de ejecución de los bordados corresponde al taller de Carrasquilla que ejecutó la bambalina delantera en 1970 y la trasera en 1971. Las laterales se hicieron en 1972 por el taller de Elena Caro. Las bambalinas presentan un perfil polilobulado dividido en tres campos en las bambalinas delanteras y traseras, mientras que las laterales son cinco (todas ellas separadas por una concha de vieira como símbolo que caracteriza al Apóstol Santiago), correspondiendo a cada intersección entre los varales y rematadas por un fleco de madroños. Este diseño tan particular le dan ese aire tan característico a este palio, estando cada bambalina independientemente libre en movimiento y convirtiéndolo en uno de los mas airosos de la Semana Santa de Sevilla. En la bambalina frontal y trasera está representado el escudo de la corporación.
En el año 2010 fueron sustituidas por las realizadas por el taller de Francisco Carrera Iglesias, siguiendo el modelo de las anteriores enriqueciendo y pasando a nuevo terciopelo y restaurando la parte interior de los mismos. Están bordados en oro sobre terciopelo verde, en ellas observamos frutos de colores, cuernos de la abundancia y otros detalles. Al igual que el resto de las caídas del palio, es una combinación de terciopelo verde bordado en oro y sedas de colores con maya, Diseñado igualmente por Dubé de Luque, salió del taller de los Sobrinos de Caro en 1977. En la gloria del mismo aparece la paloma del Espíritu Santo bordada (la anterior era esculpida en plata) en una orla de rayos. Dicho techo también fue enriquecido por el taller de Francisco Carrera Iglesias. Lleva faldones de terciopelo verde. El faldón delantero fue bordado con la insignia de la Virgen María y en la parte inferior el anagrama “Rocío del Cielo”.
Los respiraderos son obra de Jesús Domínguez Vázquez, realizados en metal plateado, en 1961. En el frontal de ellos se encuentra una capilla con un arco de medio punto con dos volutas encontradas que está enmarcada en dos hornacinas que representan la Asunción de la Virgen y la Virgen del Loreto en el milagro de la Traslación. La razón de encontrarse en el frontal de de los respiraderos estas dos advocaciones marianas se debe a que en los momentos fundacionales de la hermandad, en plena gestación de la misma, se estableció el dogma de la Asunción (1950); la virgen del Loreto se encuentra allí por la vinculación que tuvo la hermandad con el arma de aviación en los tiempos de su fundación (recuérdese que Eduardo González Gallarza fue nombrado hermano mayor honorario en 1960 y en aquella época era el teniente general jefe de la Región Aérea del Estrecho).
En la hornacina central de los respiraderos se representa la aparición de la Virgen del Rocío (de Almonte) al pastor Gregorio Medina en el tronco de acebuche. Completa la iconográfica del frontal del paso unos tondos con San Juan y San Pedro, estando los otros diez apóstoles representados en sendos tondos en los laterales de los respiraderos separados por pilastras de estilo renacentistas rematadas por cabezas de ángeles alados. Todos los respiraderos llevan una especie de cenefa-crestería invertida alrededor, con motivos vegetales y estructura piramidal. Remata la cabecera del frontal una imagen de San Fernando flanqueada por dos ángeles.
Los varales son de sección poligonal con motivos vegetales, obra de Jesús Domínguez Vázquez, en 1961, al tiempo que las jarras y jarritas son de los talleres de hijos de Juan Fernández, 1968. Lo componen seis de menor tamaño para la delantera y otras seis para los entrevarales, tres a cada lado. Los faroles de entrevarales son de Antonio de los Santos, 1986. Los candelabros de cola son de Lorenzo, Jiménez y Rueda ejecutados en 1963, de doce brazos con sendas luces, llevan en la base una pareja de ángeles mancebos que los sostienen.
La peana es de los Hijos de Juan Fernández, 1966. Lleva en la parte central el antiguo escudo de la hermandad, la candelería actual está realizada por Orfebrería Santos en 1985, consta de 96 piezas, con la peculiaridad de llevar una fila colocada en el interior de la peana y dos candeleros junto a la imagen. Lleva la figura de San Fernando encima de la hornacina central de los respiraderos, siendo ejecutada por Jesús Domínguez Vázquez en 1961.
Curro Claros

Graduado en la Escuela de Arte de San Telmo, Francisco de Asís Claros López o como es conocido por todos, Curro Claros, es un artista en auge que hunde sus raíces en el malagueño barrio de la Victoria donde, actualmente, se encuentra su estudio. Desde pequeño ha estado ligado a la Cofradía del Rocío de la capital en la cual ocupa el cargo de vestidor de sus dos Titulares; Nuestro Padre Jesús Nazareno de los Pasos en el Monte Calvario y María Santísima del Rocío.
Entre sus trabajos más importantes cabe destacar el diseño del trono de Nuestra Señora de la O, Titular Mariana de la Cofradía de los Gitanos de Málaga, la autoría del cartel de la Hermandad de la Expiración de Málaga para la jornada del Miércoles Santo, así como, el diseño de las dalmáticas de la propia Archicofradía o el diseño de la nueva túnica de Nuestro Padre Jesús de las Penas de Cabra.
































