La Hermandad de Nuestra Señora del Rocío de Córdoba y San Juan Pablo II, hermanada oficialmente, que no sentimentalmente con la Hermandad de La Paz desde mayo de 1998, ha recibido a la Cofradía Capuchina con un altar en la misma puerta de la Real Iglesia de San Pablo.
La Filial rociera ha querido esperar su hermana con la réplica de la Patrona de Almonte enmarcada en el arco de la entrada, flanqueada en la parte trasera con dos colgaduras con los colores pontificios.
Recordamos que la Blanca Paloma Almonteña cada Miércoles Santo y salidas que haga la Niña de Cerrillo va entronizada en la calle central de la cancelería, por lo que la emoción allí vivida por los asistentes ha sido máxima.





